Debido a que las localidades se agotaron rápidamente, los hinchas de River pagan fortunas por una entrada. Los revendedores, como siempre, aprovechan para lucrar con la pasión.
Las entradas para el partido entre River y Quilmes, que puede derivar en el título número 35 en la historia del club millonario, se pusieron a la venta con dos semanas de anticipación y, como era de esperarse, volaron en apenas cuestión de minutos.
Por eso, todos aquellos que se quedaron sin la posibilidad de conseguir su ticket para acudir al trascendental encuentro buscan diferentes alternativas para no perdérselo. Es entendible, se trata de la posibilidad de volver a dar una vuelta olímpica después de seis años.
Entonces, hay quienes agotan todos los recursos para poder conseguir su lugar en el Estadio Monumental, incluso cuando ello implique recurrir a la indeseable reventa. Claro, en esta oportunidad los revendedores también se aprovechan de la situación.
Es vital no comprar estas entradas para erradicar de una vez la reventa.
En distintos sitios de Internet se venden entradas, que se desconoce si son verdaderas o falsificadas, a precios exorbitantes. Por ejemplo, se pide hasta 4.500 pesos por una platea, y los hinchas, desesperados, pagan hasta lo que no tienen con tal de volver a ver a River campeón. Aunque deberían no hacerles el juego a todos aquellos que lucran con la pasión.