River había hecho todo el esfuerzo para quedarse con los tres puntos en el Monumental y lo podría haber plasmado, si Erik Lamela anotaba esa jugada tan clara. Pero Godoy Cruz se encontró con un inmerecido triunfo.
Es un lugar común, pero no por eso deja de ser efectivo. River hizo todo el gasto, todo el trabajo. Pero se quedó sin nada ante un Monumental repleto, que quería volver a ver al equipo de Juan José López en lo más alto.
Es verdad que el equipo no tuvo muchas ideas, pero con ímpetu buscaba el segundo gol, que estuvo cerca de llegar en un par de ocasiones, como el remate desde afuera de Diego Buonanotte y otro de Walter Acevedo, pero la más clara estuvo en los botines de Lamela.
Coco armó un jugadón con Matías Almeyda y quedó cara a cara con Torrico, pero su primer remate fue tapado por el arquero. Luego, en el rebote, se apuró a definir y la tiró afuera, solo, sin marca.