El equipo de Juan José López mostró dos funcionamientos completamente distintos en un tiempo y otro. Mientras en el primer período no se le cayó una idea, en la segunda parte expuso un alto nivel futbolístico.

River recibía a Huracán en un duelo clave en la lucha por evitar el descenso. Todos los pronósticos anunciaban un trámite que se llevaría a cabo en el campo, pero sin profundidad. Un equipo de River decidido a atacar y un Huracán completamente tímido e inofensivo.

Pero, a pesar de las diferentes posturas, ninguno fue agresivo. El equipo que plantó Juan José López, a pesar de su clara intención de atacar, no logró hilvanar jugadas de riesgo y sólo llegó a una situación peligrosa a los ponchazos. Recién cuando se moría la primera parte, un disparo en el poste asustó a la visita. Pero los 45 minutos iniciales concluyeron y la sensación era de vacío e incertidumbre en el público local.

En el entretiempo, los murmullos reinaban en las tribunas del Monumental y el común denominador de la opinión del público indicaba que debían existir variantes. Pero los mismos once salieron al campo de juego y la historia fue completamente distinta: desde el minuto uno el equipo fue otro de principio a fin.

El segundo período tuvo a un River decidido a destruir a su rival con armas que no había mostrado antes. El juego asociado y la verticalidad crecieron a tal punto de completar una acción inmejorable que concluyó con una asistencia mágica de Pavone para que Lamela defina con suavidad por encima del arquero. Definitivamente, el partido era otro.

Con el 1 a 0, Huracán comenzó a salir de a poco, se descuidó y River lo aprovechó. El local creció a tal punto de generar el delirio colectivo de la gente que hasta se animaba a cantar aquél “Ole” que tantas burlas había causado luego del choque ante Quilmes, en el Apertura. El 2-0 llegó con otra buena aparición de Pavone y el pleito estaba liquidado. River revirtió como nadie lo hubiese imaginado la imagen opaca que había expresado en el primer tiempo y, no sólo obtuvo tres puntos importantísimos, sino que también ilusionó al hincha con un volumen de juego gigante que, esperamos, se repita.

Imagen: FotoBaires.