El juvenil de River, que mañana cumplirá recién los 18 años, se puso el equipo al hombro y fue el jugador más claro de la formación de Juan José López. Y debutó hace apenas seis meses, también ante Tigre.
A algunos futbolistas les cuesta muchísimo sobrellevar la presión en partidos que los tienen como conductores, y más aún cuando esos jugadores son de corta edad. No es común que un adolescente que sólo tiene un puñado de partidos en primera se haga cargo del equipo y sea quien maneje los hilos de la creación de cada ataque.
Ayer, ante Tigre, Juan José López colocó en cancha a dos enlaces creativos como Manuel Lanzini y Erik Lamela. Se sabía, era un partido de seis puntos teniendo en cuenta la tabla de los promedios, pero uno de estos chicos, que recién mañana cumple los 18 años, no sufrió ningún peso y fue el conductor de River durante todo el juego. Sí, hablamos de Manuel Lanzini.
El joven nacido en Ituzaingó, al oeste del Gran Buenos Aires, fue quien puso un manto de calidad en medio de tanta fricción. Generador de las mejores acciones ofensivas del equipo, Lanzini expuso una muestra de carácter en el verde césped y eso es para destacar. Además, ayer se cumplieron sólo seis meses de su debut en Primera División, justamente ante Tigre.
Imagen: La Página Millonaria.