El ex-River fue agredido por su compañero de equipo Pablo Osvaldo tras la derrota del conjunto romano frente a Udinese. El motivo de la pelea, que se originó en el vestuario, sería una jugada en la que el juvenil no asistió al exjugador de Huracán, actual goleador del plantel.

Erik Lamela fue tapa de todos los diarios italianos producto de una pelea insólita: el viernes, luego de la derrota de la Roma por 2-0 frente a Udinese, su compañero de equipo Osvaldo le reclamó una jugada y lo terminó golpeando en la cara.

La pelea, que incluyó la reacción de Lamela arrojándole una botella a su compañero, se projudo puertas adentro del vestuario, pero se originó a raíz de una jugada en la que el ex-River eligió definir y no le pasó la pelota a Osvaldo, cuando el partido todavía estaba 0 a 0.

Esta situación motivó que el técnico Luis Enrique le pidiera a los dirigentes una sanción económica para Osvaldo. Además, el delantero había sido apartado del plantel por diez días, pero después fue reincorporado a pedido de sus compañeros.

De todas formas, desde el cuerpo técnico de la Roma ya advirtieron que el delantero argentino nacionalizado italiano deberá pagar la multa y que no jugará el próximo partido del Calcio.