En Núñez, en sólo un mes y medio de mercado de pases, barajaron a doce jugadores como posibles refuerzos. Ninguno llegó y ahora surgen otros nuevos: Reasco y Armero son los laterales que quiere Gorosito y hasta José Sosa sonó como alternativa de enganche. Teque, teque, toca, toca…

Sin repetir y sin soplar, el manoseo de River temporada verano 2008/2009: Almeyda, Mercier, Guiñazú, Santana, Escuerdo, Spolli, Gallardo, Ortega, Fabbiani, Humberto Mendoza y Mosquera. Doce fueron en total los jugadores que tantearon desde Núñez para sumar al equipo de Néstor Gorosito y cada uno de ellos representó una novela distinta.

Mendoza les suplicó a los dirigentes de Nacional de Medellín que lo dejaran venir y ahora les ruega a los de River que no lo dejen en banda. Almeyda y Santana se ilusionaron con regresar, pero terminaron en Fénix y San Lorenzo. Escudero quedó sólo en el sueño de su hermano Marcelo y Mosquera deberá pelearse con los periodistas de otras tierras, mientras Mercier y Ortega les imploran a todos los santos que aparezca el dinero capaz de destrabar sus arribos a Núñez.

Sólo Fabbiani resultará el afortunado de vestir la camiseta de River después de varias semanas de una novela agotadora, que encontró en el Ogro al niño mimado y en Salcedo al chivo expiatorio de una dirigencia incapaz de mantener una apuesta por la que hace sólo meses pagó -y pagará- muchísimo dinero. Aún así, y fieles a sus costumbres, los dirigentes millonarios siguen buscando y sondeando nuevos posibles -y sólo posibles- refuerzos para el equipo de Gorosito.

Ahora que Pipo se conformó con el potencial de Cabral, Quiroga y Nico Sánchez, no quiere saber nada con Spolli y pidió reforzar el lateral izquierdo. El colombiano Pablo Armero fue la primera opción, pero firmó con Palmeiras, entonces la alternativa pasó a llamarse Néicer Reasco,defensor de la selección ecuatoriana y Liga Universitaria de Quito, que está por cumplir 31 años.

Pero eso no es todo, no para saciar a River. Tras la derrota ante Boca, los dirigentes se juntaron con Gorosito y le ofrecieron a Gallardo, pero el técnico le habría bajado el pulgar por su reiterada lesión en la rodilla, sumado a que hace bastante que no juega y todavía tiene cinco semanas de recuperación. Por lo que pusieron otra carta sobre la mesa con el nombre de José Sosa. Bayern Munich le avisó al ex Estudiantes que debe buscarse club y en Núñez se tentaron, aunque sin tener en cuenta siquiera si el club alemán aceptará un préstamo. Claro, total, un nombre más es sólo uno más.