El juvenil, de buen nivel en los amistosos de invierno, ingresó promediando el complemento para imitar el papel de Andrada y rescatar al Millonario. No lo logró, pero se dio el gusto de jugar en el Más Grande de manera oficial.

Ramón Díaz volvió a apelar a un pibe de inferiores para solventar la falta de delanteros. Primero fue Giovanni Simeone, después le tocó a Federico Andrada, y en Mendoza fue el turno de Juan Cruz Kaprof.

Al igual que en las dos primeras fechas, el juvenil fue al banco de suplentes, pero en el Malvinas Argentinas tuvo la posibilidad de ingresar por primera vez de manera oficial. Ya lo había hecho en los amistosos de invierno, donde ilusionó con su manera de encarar y pasar rivales.

Claro, en los veinte minutos que jugó no pudo torcer una historia que estaba sentenciada y simplemente le sirvió para darse el gusto de debutar oficialmente en el Más Grande.

Con la habilitación de Rodrigo Mora, Kaprof tendrá por delante a Lanzini y al uruguayo para ser el delantero que acompañe a Teófilo Gutiérrez. No la tendrá fácil, pero ya dio su primer paso en el fútbol profesional y se sumó a las promesas que ya hizo debutar el riojano.