El puntaje de cada jugador de la Selección Argentina según el rendimiento que tuvo en el encuentro frente a Irán, correspondiente al Grupo F del Mundial de Brasil 2014.

Sergio Romero (8): Tuvo que intervenir en pocas ocasiones, pero todas fueron de peligro y él terminó siendo determinante con grandes atajadas.

Pablo Zabaleta (2): Un rendimiento para el olvido. Lo pasaron siempre que lo encararon, dejó jugar, cabecear y cometió un penal infantil. No aportó nada en ataque.

Federico Fernández (3,5): Otro que tuvo una actuación muy floja. Perdió en el juego aéreo, estuvo desatento en el marcaje y se le complicó a la hora de salir jugando.

Ezequiel Garay (4,5): Dificultades en las marcas y lento en el retroceso. La pasó mal con los centros cruzados y resolvió mal cuando tuvo el gol en su cabeza.

Marcos Rojo (7): Interesante partido. Se mostró como opción constante para abrir la cancha por el sector izquierdo y envió centros precisos. Buen despliegue.

Fernando Gago (4): No aportó prácticamente nada en la contención y se mostró extremadamente impreciso en la distribución de la pelota.

Javier Mascherano (5): Tuvo problemas para neutralizar los contragolpes del rival debido a que no tuvo auxilio en la marca. Poco efectivo en los pases.

Ángel Di María (4): Bastante participativo, pero muy apurado e irresoluto. Decidió mal y ejecutó peor en casi todas sus intervenciones.

Lionel Messi (7): Había tenido un partido discreto y con altibajos, pero apareció en el final del mismo para estampar otro golazo y darle la victoria a Argentina.

Sergio Aguero (4,5): Fue de mayor a menor. Comenzó bien, punzante e incisivo, pero se fue diluyendo hasta perderse en el campo. Muy estático.

Gonzalo Higuaín (4): Un pique al vacío que no resolvió bien y nada más. Chocó con los defensores y expuso muy poca movilidad durante su estadía en el campo.

Ingresaron:

Ezequiel Lavezzi (-): Jugó 15 minutos y complicó con su velocidad.

Rodrigo Palacio (-): Un cuarto de hora en cancha y bastante movilidad.

Lucas Biglia (-): Ingresó cuando finalizaba el encuentro.