Trezeguet regresó de Europa y esta tarde se incorporará a los entrenamientos del plantel. Allí, Almeyda terminará de definir lo que es prácticamente un hecho: que David estará desde el arranque contra Boca. Ahora, ¿debe ser titular?
Sus últimas prácticas a la par del grupo resultan difíciles de recordar hasta para el más memorioso. A las lesiones que arrastra desde hace algún tiempo, se le sumaron los viajes no tan relámpagos a Francia que le impidieron trabajar junto a sus compañeros.
Por eso, la práctica de esta tarde en Ezeiza, en la que Matías Almeyda empezará a definir el equipo para recibir a Boca en el Monumental, será crucial para determinar la presencia de David Trezeguet en este Superclásico tan esperado. Aunque, salvo que ocurra algo inesperado, tanto el cuerpo técnico como el jugador dan por hecho que jugará.
Más aún porque los reportes de Guido Bonini, el preparador físico del plantel que acompañó y entrenó a David en Mónaco durante tres días, resultaron alentadores para el cuerpo técnico.Aunque eso, en realidad, no termina de develar la incógnita: ¿está en condiciones de afrontar -o lo que es peor, de soportar- 90 minutos de uno de los duelos más importantes del mundo después de semejante desgaste? No solo por todo lo que vivió a nivel personal, sino además por el trajín de un viaje que implicó interminables horas de vuelo (20 solo en su regreso al país), escalas y demás atenuantes.
Y sumado a todo ello, tampoco se puede obviar la baja en el nivel de Trezeguet, que no solo se reflejó en la falta de goles que hasta el semestre pasado abundaron. En los últimos partidos, el Rey David también dejó de ser la referencia insoslayable del equipo adentro de la cancha, perdió precisión en aquellos pases magistrales que asombraron a todo Núñez y, con el crecimiento de Luna y Mora, River tampoco pareció extrañarlo tanto como en otras oportunidades.
Sin embargo, aun con todo ello, Trezeguet no deja de ser Trezeguet y Almeyda no solo lo considera titular por méritos, experiencia, su ascendencia sobre sus compañeros o por la preocupación que puede significar en el rival, sino además porque es un goleador capaz de destrabar hasta el partido más complicado. Y esa es una cualidad con la que no cuenta ningún otro delantero del plantel.