(Incluye videos) Juampy fue un baluarte de la defensa tanto en el tricampeonato local como en las copas continentales que River consiguió bajo la conducción de Ramón Díaz, quien también lo utilizaba de volante por izquierda.

Llegó en 1996, tras una breve estadía en la Juventus (Italia). Surgido de las Divisiones Inferiores de Argentinos Juniors, Juan Pablo Sorin arribó a Núñez con la esperanza de ser una pieza importante en un plantel lleno de figuras como Enzo Francescoli, Ariel Ortega o Hernán Crespo, entre tantos otros.

Con 16 goles oficiales (tres por copas y uno ante Boca) en 131 partidos (78 locales y 53 internacionales), Juampy se transformó en un futbolista muy querido por los hinchas e indispensable para Ramón, más allá de que lo marginó en las últimas fechas del Torneo Apertura 1999, antes de que el lateral izquierdo partiera al Cruzeiro.

Campeón en la Copa Libertadores de 1996 -alternaba la titularidad de acuerdo a las necesidades tácticas- y la Supercopa de 1997, Sorin se metió definitivamente en la historia de River, además de haber dado la vuelta olímpica en el Clausura 1997 y los Apertura de 1996, 1977 y 1999.

Sus incursiones ofensivas tanto para asociarse por la banda izquierda como para pisar el área por sorpresa y hacer un gol, hicieron que se ganara enseguida a la gente de River. Por supuesto que también fue valorado por la garra y el despliegue incondicionales, características que lo posicionaron como un todoterreno.

Nacido el 5 de mayo de 1976, en la ciudad de Buenos Aires, Sorin se retiró en el 2009, con 33 años y como ídolo del Cruzeiro, donde disputaba su tercera etapa. Sin embargo, en River vivió los momentos más gloriosos de su carrera profesional, más allá de que tuvo el privilegio de jugar dos Copa del Mundo: 2002 y 2006.

El gol frente a la Universidad de Chile, cuando River empató 2-2 como visitante

Imagen: FotoBaires / Archivo.