Alrededor de 2.500 efectivos policiales estarán a cargo de la custodia en el superclásico entre River y Boca del próximo 25 de enero en el estadio de Sarmiento de Resistencia, en Chaco. Así lo informó Jorge Capitanich, gobernador de aquella provincia.

Cada superclásico entre River y Boca, además de la emoción y la pasión que los caracteriza, trae consigo una alarma encendida entorno a los potenciales hechos de violencia que, históricamente, han acaparado y arruinado varios escenarios preparados para una fiesta. Por eso, de cara al superclásico veraniego del próximo 25 de enero, el operativo de seguridad será enorme.

El duelo tendrá lugar en el estadio de Sarmiento de Resistencia, en Chaco. Y Jorge Capitanich, gobernador de dicha provincia, afirmó que alrededor de 2.500 efectivos policiales estarán trabajando para garantizar la seguridad. Los números se traducen en 2.061 efectivos de la Policía de Chaco, más 400 de las fuerzas de seguridad nacionales (Gendarmería, Policía Federal y Prefectura Naval Argentina).

Capitanich aseguró también que habrá detectores de metales y se usará un escáner para monitorear objetos ocultos. Los cacheos correspondientes comenzarán en Buenos Aires con el control de los vehículos y culminarán en el ingreso al estadio. Además, se pactó que los simpatizantes de ambos clubes arriben por caminos diferentes: los hinchas de River lo harán por las rutas 12 ó 14, mientras que los de Boca tendrán que hacerlo por la ruta nacional 11.

También hay que tener en cuenta que estará prohibido el ingreso a la cancha con banderas de más de un metro de extensión. En tanto, los alrededores del estadio estarán vallados con barreras de más de dos metros de alto para poder impedir el contacto entre ambas hinchadas.