El delantero “Millonario”, muchas veces cuestionado, entró y cambió el partido: asistió a Ocampos para el primero y, luego, decreto la victoria con una muy buena definición.

Rogelio Funes Mori es uno de esos juveniles de River que, por sus intermitentes rendimientos, es cuestionado permanentemente por el público. Sin embargo, el mellizo hoy tuvo su noche soñada, entrando desde el banco cuando las papas quemaban, supo soportar la presión y ser determinante para conseguir tres puntos claves.

Primero, una pelota cruzada lo tuvo como objetivo, él, lejos de desesperarse y buscar el arco para convertirse en el héroe que posteriormente sería, asistió a Lucas Ocampos para que éste empuje el balón hacia el arco e infle la red, desatando la locura en todo el Monumental.

Sin embargo, el empate de Boca Unidos caldeó los ánimos de todo el mundo. Parecía que la historia se repetía otra vez, pero Trezeguet, que no tuvo un buen partido, le bajó la pelota magistralmente a Rogelio, que esta vez apuntó al arco y fusiló a un Gastón Sessa que no pudo hacer nada. Iban 42 minutos y la fiesta, ahora sí, parecía asegurada.

Poco se jugó después del tanto de Funes Mori. River no volvió a tropezar con la misma piedra, ajustó las marcas e intentó tener la pelota y hacer pasar el tiempo. Finalmente, el gigante Maglio pitó el final del partido y la gente “Millonaria” deliró con tres puntos vitales para el ascenso. Eso sí, hubo un héroe inesperado y siempre cuestionado, pero héroe al fin.