Otra vez Matías Almeyda mostró un despliegue inmenso y expuso una entrega fenomenal para demostrar su vigencia. El ídolo cerró un semestre excelente desde lo personal y parece tener cuerda para rato. Ah, hasta pidieron que patee el penal.
Cuando volvió a la actividad hace un año y medio pocos podían esperar un presente como este. Nadie imaginaría que Matías Almeyda se encontraba en un estado físico envidiable y hasta mejor que la mayoría de los futbolistas en actividad. Evidentemente es un tocado por esa varita y hoy, a punto de cumplir 37 años, lo volvió a demostrar.
No es casualidad que River, sin él, haya cosechado un porcentaje mucho menor de puntos que cuando el hombre oriundo de Azul, provincia de Buenos Aires, estuvo presente en el verde césped. Hoy, luego de una dura goleada en contra y en casa, Almeyda volvió a presentarse con un nivel altísimo y una jerarquía difícil de encontrar por estos días.
El prócer “Millonario” se volvió a calzar la número 25 junto con la cinta de capitán y se adueñó de la mitad de la cancha como si fuese el patio de su casa. Marcó, quitó, entregó, jugó y hasta se dio el lujo de escuchar como la parcialidad que tanto lo ama pedía a gritos que sea el encargado de patear el penal que luego convertiría Pavone para decretar el 3 a 1 parcial. Sí, ese es Matías Almeyda, quien parece no tener fin.
Imagen: FotoBaires.