A raíz de la polémica que desató la llegada de Bottinelli a River, el Gobierno exigió que a partir de ahora los clubes informen condiciones, porcentajes y propietarios -clubes o empresarios- de cada uno de los jugadores que integran sus filas.

Se acabó la joda. O al menos eso parece. Es que luego de las presuntas irregularidades que detectó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en la compra de Jonathan Bottinelli por parte de River, el Gobierno Nacional impuso un control más exhaustivo sobre las transferencias en el fútbol profesional.

A través de un boletín oficial, la AFIP comunicó este jueves la Resolución General 3.374, que “amplía la información” que presentan los clubes después de cada transacción y que “establece un nuevo procedimiento para el registro de las compras o préstamos de los derechos federativos y/o económicos de los jugadores”.

Por lo que cada seis meses, los clubes estarán obligados a presentar en AFA las condiciones, porcentajes y propietarios de los jugadores que integran sus filas, y la AFA enviará dicha información a la AFIP.

De esta manera, el Gobierno intentará evitar la triangulación con la que los clubes y empresarios eluden el pago del 35 por ciento en impuestos que conlleva cada transacción realizada en Argentina. Una cifra muy superior al 19 por ciento que rige en Chile o el porcentaje ínfimo que rige para las operaciones realizadas en Uruguay, país de cuarta categoría para la FIFA, por lo que prácticamente no paga impuestos.