Al final, más de cien hinchas pudieron presenciar el amistoso entre River y Nacional de Montevideo, pese a que el partido se jugó a puertas cerradas. ¿Un indicio de lo que pasará cuando River sea visitante?
A pesar de que se advirtió desde un principio que el amistoso entre River y Nacional sería a puertas cerradas, ya que se trataba de una práctica de pretemporada y todavía estaba latente la posibilidad de la suspensión del Monumental, los hinchas millonarios obviaron el descanso del sábado y se levantaron bien temprano para acercarse hasta Núñez.
Desde las 9, el hall central empezó a llenarse de gente que, con incertidumbre, preguntaba si se podría acceder a la platea. “Somos pocos”, argumentaban, a modo de súplica. Es que además del estusiasmo que generaba ver al equipo de Matías Almeyda por primera vez desde que es técnico, este amistoso tenía el atractivo extra del regreso de Marcelo Gallardo al Monumental.
Entonces, con el visto bueno del cuerpo técnico y la Seguridad, desde las oficinas del primer piso dieron la orden de abrir las puertas de la Platea San Martín baja. Así, un centenar de socios pudo disfrutar de ver al equipo y ovacionar a los dos técnicos en medio de una mañana de sol que en lo futbolístico también fue atractiva.
Es que después de ir perdiendo por 3-0, un resultado exagerado para el desarrollo del encuentro, el equipo de Almeyda logró empatar en los últimos quince minutos de juego. Todo un alivio para esos hinchas de River que fueron hasta el Monumental para volver a demostrar que -sea amistoso, oficial, cerrado o abierto- siempre van a estar.