Una de las figuras más importantes de River y del fútbol mundial, celebró un nuevo aniversario de su nacimiento. Sus amigos del fútbol le organizaron una fiesta sorpresa como homenaje.
Los que lo vieron jugar, lo consideran el mejor futbolista de todos los tiempos y destacan su capacidad para recorrer el campo de juego a lo largo y a lo ancho, al margen de su virtud goleadora. Sin dudas que Alfredo Di Stéfano -que se retiró con la cuenta pendiente de participar de una Copa del Mundo- marcó una época en el deporte más popular del planeta y es un ídolo enorme en el Real Madrid. Al punto tal de que posee el cargo de presidente de honor del club merengue.
Sin embargo, los primeros pasos futbolísticos de La Saeta Rubia fueron con la camiseta de River, donde disputó 81 partidos oficiales, marcó 57 goles y dio la vuelta olímpica tanto en 1945 como en 1947. Además, fue técnico millonario en la década del ’80 y, a pesar de que en 1985 dirigió a Boca, su trayectoria en el fútbol argentino se encuentra plenamente identificada con la banda roja.
Nacido en el barrio porteño de Barracas y actualmente radicado en España, Di Stéfano festejó sus 85 años en el restorán Casa Juan, de Madrid. Allí, el ex jugador Emilio Butragueño y Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, lo saludaron por el aniversario y un grupo de mariachis cantó para rendirle tributo. En Núñez, los socios vitalicios que tuvieron el privilegio de verlo recuerdan su huella y cada vez que se presenta la ocasión cuentan las anécdotas de un auténtico grande en la historia de La Banda.