El delantero declaró ahora que le hubiera gustado que Passarella lo llame para repatriarlo a Núñez y hasta confesó que vino a Buenos Aires con la intención de instalarse. Aunque unos meses atrás había dicho: “Si hubiera tenido muchísimas ganas de volver, no habría esperado la invitación de nadie”. Ah, ahora quiere ser técnico…

Fue uno de los jugadores que marcó una etapa inolvidable en la historia del club. Goleador, ni más ni menos, que de la segunda Copa Libertadores que conquistó River. Entonces, desde su partida a Parma a mediados de 1996, el Millonario siempre esperó por su regreso. Siempre.

Pero Hernán Crespo jamás estuvo dispuesto a volver. Primero alegó cuestiones personales y familiares, que resultaron totalmente respetables, por supuesto, y después, ya en el ocaso de su carrera, se excusó diciendo que no estaba en su plenitud física. Pero mientras tanto, fichaba por el Genoa o regresaba a Parma, en la máxima categoría del fútbol italiano.

La última ilusión de la gente de River se dio en 2009, cuando Passarella -en plena campaña electoral- aseguró que Crespo regresaría a vestir La Banda si él llegaba a la presidencia. Y Passarella llegó, pero Crespo no. ¿Por qué? Desde el entorno del presidente juraron que el jugador rechazó la propuesta, mientras que el goleador cambió su discurso un sinfín de oportunidades.

Ahora, en declaraciones a Radio 9, explicó: “Dije muchas cosas, preferí callar porque River estaba en la B Nacional. Pero ahora que volvió, puedo hablar. No puedo negar que fui con mi familia a Argentina pensando que me iba a llegar la propuesta de los dirigentes”.

“Me hubiera gustado que Passarella me llame. Si lo hacía, yo le iba a decir cuál era mi condición física. Y si me querían, lo económico no era un parámetro. Venir a River a robar, yo no quería”, señaló Crespo.

Sin embargo, en marzo de este año, el delantero había manifestado la que parece la única realidad de toda esta historia: “Daniel no me vino a buscar, sino que habló con mis papás. Está claro que si hubiera tenido muchísimas ganas de volver, no habría esperado la invitación de Passarella”.

¿Qué cambió en estos siete meses, por qué se contradice? Quizá el hecho de que Crespo esté haciendo el curso de técnico esconda la respuesta: “Es lógico que me gustaría dirigir a River, pero después de que Matías gane el campeonato y la Libertadores”.