El ex delantero de River Plate reconoció que jamás quiso hablar con firmeza sobre su regreso a la institución y aseguró que hubiera jugado sin obtener dinero a cambio. De todas formas, volvió a dejar en claro que tiene su vida en Italia.
Cuando el presidente Daniel Passarella se encontraba en plena campaña electoral puso como una de sus principales armas la capacidad para convencer a varios ídolos para que se ponga la camiseta de River y colaboren en una situación sumamente delicada. Sin embargo, lo único que encontró por ahora es la negativa de varios futbolistas con pasado en La Banda, tal es el caso de Hernán Crespo, quien volvió al Parma y está radicado en Italia.
“Mi tiempo de volver ya pasó. Nunca tuve la intención de ilusionar a nadie. Es más, si se daría la posibilidad de retornar, la verdad, lo haría gratis. Porque el problema no es la plata, al contrario: de River no quiero un mango, eso primero. Y segundo, y principal: River está muy lejos de mi realidad. Llegué a Italia en el 96 y formé una familia”, aseguró el atacante nacido en la localidad de Florida, en declaraciones a Olé.
Asentado en Europa, Valdanito amplió sus argumentos para que los hinchas millonarios comprendan el por qué de su decisión: “Es difícil cambiar todo eso. Me divierte mucho viajar a la Argentina, pero a los 10 días, generalmente, tengo que volverme. Me siento muy adentro de esta sociedad”, concluyó su discurso Crespo, autor de los dos goles con los que River ganó la fina de la Copa Libertadores de América en 1996.