El exdelantero, un emblema de Rosario Central que logró cuatro títulos con River, dijo que “lo mata” pensar en un resultado para el partido de mañana. “Con el corazón, es difícil, porque quiero que asciendan los dos”.
Martín Cardetti surgió de Rosario Central e inmediatamente se convirtió en aquel Chapulín del que habló todo el fútbol argentino. A fuerza de velocidad, picardía y una potencia goleadora sin igual, fue parte del equipo rosarino que conquistó la Conmebol de 1995.
Aunque su gran salto lo logró en River, en donde tuvo dos períodos (1997-98 y 1999-2002) y conquistó tres títulos locales y la Supercopa. Por eso, hoy, de cara a la final en el Gigante de Arroyito, le resulta imposible tomar partido por uno u otro club.
“Pensar en un pronóstico para mañana me mata. Con el corazón, es difícil, porque yo quiero que asciendan los dos. Un empate estaría bueno, pero es muy complicado dar un pronóstico”, confesó Cardetti, durante una entrevista con ESPN.
“Y desde la lógica, cualquiera de los dos equipos te puede ganar. Central logró una mística en Rosario que hacía mucho que no se daba, y River juega con Trezeguet… Es como dicen, juega con trece”, explicó el exgoleador, que no ahorró elogios para el Rey David.
“Como delantero, me gusta ver los partidos de River para ver a Trezeguet, es un goleador impresionante”, señaló el Chapulín, quien además se refirió al descenso de River: “Es muy feo ver a tu equipo o equipos en los que jugaste que se van al descenso. Tuve la suerte de ser campeón en Central y en River y no lo podía creer. Hasta el último día dije que era imposible, que no se podía ir… Fue triste”.