Con la victoria de Quilmes ante Instituto, el equipo de Almeyda recibió una nueva oportunidad: frente a Boca Unidos puede lograr una pequeña ventaja que lo acerque al objetivo de todo el Mundo River. Mientras tanto, esta tarde, hinchas y jugadores se unirán en un banderazo de apoyo e ilusión.
Martín Cauteruccio fue el protagonista de la batalla de Alta Córdoba que anoche puso en jaque a Instituto, revitalizó a Quilmes y, sobre todo, le allanó el camino a River para que alcance su tan preciado tesoro a solo de tres fechas del cierre de la B Nacional.
Con dos goles del recientemente llegado al fútbol argentino, Quilmes le devolvió a La Banda una nueva oportunidad de escaparse, de marcar esa bendita diferencia que no pudo lograr a lo largo de toda la temporada y de asegurarse gran parte del ascenso.
Aunque primero, claro está, el equipo de Matías Almeyda deberá ayudarse a sí mismo. Porque si River no le gana a Boca Unidos el domingo en el Monumental, el triunfo de Quilmes en Córdoba mutará de positivo a completamente negativo, ya que el conjunto del sur se sumará como candidato a la búsqueda del ascenso directo.
Es que actualmente Central tiene 69 puntos, River e Instituto, 67, y Quilmes, 66, por lo que un empate o derrota del Millonario dejaría la tabla de posiciones prácticamente igual con seis puntos por jugar. Todo dependerá de River, que justamente vivió un año de sufrimiento por no saber aprovechar este tipo de oportunidades que le otorgaron sus rivales.
Mientras tanto, para minimizar el efecto “presión” que se acrecentó tras la eliminación de River en la Copa Argentina, un grupo de hinchas autoconvocados organizó un banderazo en apoyo al plantel para este sábado a las 16 en la puerta del Monumental. Y la iniciativa, en principio, habría sido recibido de buena manera por los jugadores y el cuerpo técnico, que decidieron mudar la práctica que estaba programada para esta tarde en Benavídez al Antonio Vespucio Liberti, para volver a palpar de cerca el inalterable aguante del hincha.