Además de la futura venta de Funes Mori, del ejercicio económico que aprobará el oficialismo mañana se desprenden otros datos no menores: el gasto mensual superó al que tuvo Aguilar en su última gestión y la deuda del club se incrementó en 100 millones de pesos durante el último año.
De aquel campeonato económico que Passarella pregonó en plena catástrofe deportiva parece no haber quedado ni la copa, porque en el último año River sufrió una fuerte caída financiera. Así lo denota el balance que presentará el jueves a la noche el mismo presidente del club en reunión de Comisión Directiva.
Ese que señalará que, a pesar del superávit inescrupuloso que se alcanzó a través de la futura venta de Rogelio Funes Mori, River incrementó su déficit operativo en un 680 por ciento. Pasó de los 800.000 pesos mensuales del balance 2010-11 (datos confirmados por River vía comunicado de prensa el 11 de agosto del año pasado) a los 6.250.000 pesos mensuales de este último ejercicio.
En cifras anuales, el déficit operativo de esta gestión fue de 75 millones, o sea 15 millones más que los 60.000.000 de pesos que tuvo de déficit operativo la peor dirigencia en la historia del club, la que encabezó José María Aguilar, durante su último año al frente de River.
Pero más grave aún resulta el fuerte crecimiento en el pasivo de la institución: en estos últimos doce meses, la deuda del club aumentó 101.842.795 pesos. Pasó de 196 millones en la temporada a 2010-11 a 297.842.795 pesos en la temporada 2012-12. Sí, todo ello a pesar de las ventas de Buonanotte y Lamela en un ejercicio y de la transferencia de Lucas Ocampos en el otro.