Casi un año después de su ida de River, El Negro no se guardó nada a la hora de contar cómo fue su relación con el Káiser durante su última etapa como técnico millonario. Además, reconoció que los dirigentes pretendían que colgara a Ortega y Gallardo, pero él se negó: “Jamás me dejé condicionar para que los sacara”, explicó.

Desde Asunción, donde acaba de asumir como técnico del Cerro Porteño de Iturbe, Leonardo Astrada salió a pegarle a la dirigencia del club de Núñez, con Daniel Passarella a la cabeza. En el programa ‘Los más grandes’, de AM 770 Radio Cooperativa, El Negro hizo un breve análisis de su segunda etapa como entrenador de River, habló del caso Ortega, de la intención de los dirigentes de colgar a Gallardo y de la falta de palabra del Káiser a la hora de despedirlo.

SOBRE SU ULTIMO CICLO EN RIVER
“Lo viví como algo positivo. Llegamos en un momento muy complicado, que estábamos apretados por el tema de los puntos, por la Promoción. El comienzo fue muy bueno, terminamos un torneo con 28 puntos, pero después el comienzo del otro torneo no fue bueno. Y después la directiva tomó la decisión que tomó”.

“Nosotros nos fuimos muy tranquilos porque sabíamos que quizá no era el mejor momento para entrar. Quizá podíamos esperar un tiempo más para ver si se presentaba la posibilidad, pero no teníamos ningún problema en asumir y poner la cabeza como la pusimos”.

“No me gustó la forma en la que me echaron, primero porque se habían comprometido delante de 30 jugadores a que fueran como fueran las cosas me iban a respetar el contrato. Creo que Passarella no cumplió lo que dijo delante del grupo, pero ya está, la vida continúa. Lo más importante es que nosotros hoy tenemos una nueva posibilidad para poder trabajar y para poder seguir creciendo como profesionales, que es lo que realmente nos interesa”.

SOBRE ORTEGA
“No me mandaron al frente con Ortega. Yo creo que uno toma decisiones en el lugar en el que está en base a lo que ve y a las necesidades que va teniendo. cuando tomamos la decisión de separarlo a Ariel fue porque no estaba cumpliendo con las normas de grupo. Entonces a partir de ahí, uno veía que otros compañeros estaban en mejor forma y por eso él no participaba. Después la decisión final sobre si terminó jugando o no, también fue exclusivamente nuestra. Nosotros jamás nos dejamos influenciar, pero lo que sí tuvimos claro es que Ariel no iba a terminar en River porque nosotros sabíamos que era una decisión dirigencial”.

“Las decisiones que tomamos las tomamos pensando en el bien para el equipo y en el grupo. Después si los dirigentes estaban de acuerdo o no con que jugara, la verdad que no me interesaba. Cuando uno asume el mando del plantel toma sus propias decisiones al margen de que a algunos les moleste. Nosotros intentamos hacer lo que pensamos que teníamos que hacer”.

SOBRE GALLARDO:

“En el momento que estuvimos nosotros, los dirigentes pretendían que nosotros saquemos a Gallardo. Técnicamente se quería que lo colgara, pero después nosotros decidimos que tenía que jugar porque el equipo verdaderamente no funcionaba. Y ahí es donde estuvieron en desacuerdo con la decisión que nosotros tomamos. Lo más fácil era que lo limpiara el entrenador y no de la forma en la que se lo limpió ahora”.