Luego de la tormenta del miércoles y los dos primeros shows del Quilmes Rock, trascendió una foto que muestra un panorama desolador del césped de la cancha de River. ¿Habrá quedado así realmente? Por lo pronto, esta noche habrá otro recital…
Los nueve recitales programados para Roger Waters ya habían encendido la alarma sobre el cuidado del campo de juego del Antonio Vespucio Liberti. Pero una vez que el ex Pink Floyd se despidió de Buenos Aires, River recibió a Ferro en su casa y el césped no demostró un estado que imposibilitara jugar.
Su estado no fue el mejor, claro está, pero tampoco había sufrido tanto como en otras oportunidades. Sin embargo, ahora, transcurridas solo dos fechas del Quilmes Rock, da la sensación que la cancha de River quedó completamente destruida.
Es que el miércoles, además de soportar el agobio de miles de personas, el césped sufrió la tormenta que azotó a Buenos Aires y que derivó en que el campo de juego se convirtiera en un verdadero barrial.
Incluso, porque muchos de los asistentes al recital, levantaron la protección de plástico que recubría al campo para resguardarse de la lluvia. ¿Cuál fue el saldo de ello? Basta con mirar la foto que publicó en Facebook un hincha de River…