(Incluye video) El delantero uruguayo, que vino al país para celebrar el vigesimoquinto aniversario de la obtención de la Intercontinental, se refirió al descenso de River. “Que nadie se sienta libre de culpa, son todos responsables”, señaló, y llamó a “sumar entre todos, porque la soberbia solo lleva al fracaso”. Además, habló del plantel actual y de Almeyda.
El aniversario de la epopeya más destacada en los 110 años de River llegó en medio del peor momento en la historia del club. Por eso, a pesar de los gratos recuerdos que le quedaron a Antonio Alzamendi por aquel equipo multicampeón de 1986, el delantero uruguayo tampoco escapa del dolor que sufre todo el Mundo River. Así lo manifestó durante una entrevista con La Página Millonaria.
– Usted fue protagonista del momento más importante de la historia del club, ¿creyó que River en algún momento podía llegar a este presente?
– No, ni soñarlo. Acá hubo varios culpables, River no puede caer a donde cayó. Hubo contrataciones mal hechas, porque te decía al principio que hay jugadores que se pueden poner la camiseta de River, pero otros no. Entonces hay que mirar con buen ojo, invertir en lo que uno sabe que a River le va a rendir, no en algo en lo que no sabés qué puede pasar. Algunas camisetas pesan mucho, no cualquiera puede jugar. Aquí hay que buscar jugadores que se pongan la camiseta y que sepan lo que significa River, saber la historia de River. A mí me dio la sensación de que se iba yendo, que lo iban dejando caer y no importaba. Y a la larga te daba una rabia bárbara porque fue un crimen lo que se hizo.
– Muchas veces destacó la unidad de ese grupo que ganó todo en 1986 y el hambre que tenía ese equipo. ¿Ve en este River el hambre necesario como para lograr el ascenso?
– Para hablar bien de la situación hay que estar dentro del plantel y de la cocina. Yo creo que tiene mucha gente joven, tiene a Cavenaghi que es muy buen jugador, a Domínguez y al uruguayo Sánchez, que también está andando muy bien. Pero después me da la sensación de que falta gente de mayor peso, porque es muy dura la Segunda. Creo que eso también llevó a que River cayera a donde cayó, por no tener un equipo fuerte, compacto y por cargarle mucho a los jóvenes. Por eso está el dicho “con jóvenes se ganan partidos, no se ganan campeonatos”. Los jugadores jóvenes son importantes, pero apoyados por veteranos, por gente que sepa cómo hablarles ante un partido bravo. En eso, River va a tener un rival muy duro que me parece que va a ser Quilmes, que es un equipo con oficio, que ha ganado campeonatos y ha ascendido. Lo hablábamos con Santilli y Gordillo, River va a sacar diferencia a mitad de campeonato. No quiero decir ya que vamos ascender, pero si Dios quiere, River los va a superar a la larga. Pero va a tener un problema que es ganar esos partidos anteriores a la mitad de campeonato, para que la presión no sea tan fuerte. Porque la presión la van a sentir los jugadores más jóvenes. Pero deseo fervientemente, de corazón que River ascienda, porque River tiene que estar en Primera, es de Primera. Y es una pena que le haya pasado lo que le pasó.
– Como exjugador y ahora como técnico, ¿cómo evalúa este primer semestre de Almeyda como entrenador?
– Almeyda es joven, pero creo que hay respaldo detrás de él. Passarella tiene mucha experiencia, él es el presidente pero creo que en algún momento se sienta con su entrenador. Creo que está apoyado de buena manera. Además, es un chico que dentro de la cancha me encantaba, tiene temperamento y ahora se ve a un tipo firme, tiene personalidad. El tema es que adentro de la cancha es donde más se precisa a ese tipo de jugador, y ese es el defecto que veo hoy. Pero el tiempo dirá.
– ¿Para que River vuelva a ser lo que fue, además de lo deportivo e institucional, hay que empezar a reivindicar a quienes fueron los protagonistas de la historia más grande de River?
– River siempre va a ser grande esté donde esté. Lo que hay que cambiar es lo que se hizo mal y saber escuchar a los viejos dirigentes también, porque le pueden dar una gran mano a River. Yo no tengo duda de que Passarella es parte de la historia de River, fue campeón como jugador, como técnico y ahora es presidente. Ese es un mérito grande, pero ahora el deber de Passarella es devolver a River a Primera y formar un gran equipo y una institución grande como lo era River. Económicamente, socialmente… River no puede estar donde está. Y hay gente capacitada para que River vuelva a ser el equipo que ha sido durante toda su historia.
– ¿Qué mensaje le puede dejar al hincha en este momento del club?
– Tenemos que ser como el ave fénix y resurgir de las cenizas. Creo que esta es una cosa que tenemos que sufrir ahora, pero tenemos que seguir adelante. River no puede estar donde está, tenemos que sumar entre todos, porque hay mucha gente que tiene un dolor interno impresionante. Pero también hay que pedir ayuda, no hacerse el soberbio cuando no se puede. La soberbia lleva al fracaso. Por eso hay que ayudar y sumar entre todos, y tener la esperanza y la ilusión, además de alentar a estos chicos para que River vuelva a Primera División.