Apenas arribado a Mendoza, el Pelado se refirió a la polémica que se generó en torno a la expulsión de Domínguez en Chaco: “Se habló mucho de la expulsión, me encantaría que se hable de las patadas que le pegan”. Además, agradeció el recibimiento de los hinchas en tierras cuyanas.

Matías Almeyda bajó del micro que trasladó al plantel millonario desde El Plumerillo hasta el hotel y -sin dudarlo- encaró a la prensa para decir algunas cosas que le quedaron pendientes luego del incidente que protagonizó Alejandro Domínguez en Resistencia.

Ese que derivó en la expulsión del jugador en el primer Superclásico del año y en una posible suspensión por tres partidos amistosos. “No sé si está decidido que le van a dar esa sanción, pero ojalá que pueda contar con el Chori para Almirante Brown, porque es uno de los mejores jugadores que tiene este país. Hablé con él y lo entiendo. Al Chori se lo golpea mucho durante todos los partidos y por lo que significa el clásico, que se juega con las pulsaciones a mil, pasó lo que pasó”, explicó Almeyda, quien además señaló: “Yo soy el que le va a levantar el ánimo al Chori”.

“Se habló mucho de su expulsión, me encantaría que se hable de las patadas que le pegan. No lo digo por los jugadores de Boca, porque en Chaco fueron leales, pero en el semestre pasado se lo ha golpeado mucho”, apuntó el Pelado, todavía molesto con los árbitros que han dirigido a River en los últimos tiempos.

“Estamos con ganas de revancha, pero todos quieren jugar esta clase de partidos. Tengo un poco de bronca por haber perdido, pero cuando digo bronca es porque analizo muchas cosas y me doy cuenta de muchas otras, entonces me da más bronca todavía. Pero estoy tranquilo porque durante 27 o 28 minutos jugamos el mismo partido que contra Racing y ese es el estilo que nos va a llevar a Primera A”.