El ex delantero de River Plate es titular indiscutido en la Selección de Chile y está llamado a ser una de las revelaciones en Sudáfrica, sobre todo por la ausencia de Humberto Suazo para los primeros dos partidos.

No llega a la categoría de ídolo ni mucho menos en River, pero Alexis Sánchez dejó una huella, debido a que integró la formación habitual en el Torneo Clausura 2008, cuando el conjunto dirigido por Diego Simeone obtuvo el título. Con dos goles en 17 partidos, el atacante chileno -devenido en volante ofensivo por derecha- fue importante porque marcó en las victorias como visitante frente a Vélez Sarsfield (2-0) y Colón (2-1).

El Niño Maravilla llegó a préstamo para el Apertura 2007, cedido por Udinese. Después de dar la vuelta olímpica en Núñez, se marchó a Italia, donde tuvo actuaciones destacadas y, de esa manera, logró asentarse definitivamente en la Selección de Chile que conduce Marcelo Bielsa. Ahora llega la gran oportunidad de su carrera para mostrarle al planeta entero la habilidad y el poder desequilibrante que posee, ya que sería el extremo derecho frente a Honduras, Suiza y España, por el Grupo H.

Chupete Suazo, el principal goleador de la Roja (hizo 10 goles en las Eliminatorias Sudamericanas), sufrió un desgarro en el amistoso ante Israel y, producto de ello, seguramente quedará marginado de los dos primeros partidos e incluso puede descartarlo para el choque trascendental contra España. En consecuencia, Sánchez (21 años)se perfila como el futbolista a seguir en el país trasandino y probablemente los clubes más poderosos de Europa tomarán nota de sus rendimientos.

Imagen: FotoBaires / Archivo.