El Gula habló después de una nueva operación y explicó que se prepara para cumplir su sueño, que es jugar y ganar la Copa más importante del continente. Contó que se emocionó cuando lo visitó el plantel y que hace tratamiento con el psicólogo del club.
A los 32 años, quiere dejar las malas atrás. Martín Aguirre sólo acumula pálidas desde 2012, cuando se rompió los ligamentos y, tras su tercera operación consecutiva, aún mantiene la ilusión de lograr su máximo objetivo en River.
“Me aferro a la Libertadores que viene, a ser partícipe y poder lograrla. Quiero recuperarme y ser útil. Hay que seguir los sueños y si uno trabaja, se dan”, afirmó.
En diálogo con ESPN Radio (AM 630), el Gula explicó que fue complicado ver a River lograr el título sin siquiera jugar un minuto: “Me sentía parte del plantel campeón, aunque era muy difícil vivirlo desde afuera. Tenía que ser positivo”.
“Hasta la semana pasada estuve pasando un momento feo, así que decidimos realizar una nueva intervención. Me trato con el psicólogo del club, pero me apoyo mucho en mi familia. Siempre hay cosas peores”, contó.
El plantel visitó a Aguirre el día de la operación y el volante reveló que se emocionó al verlos. “Los jugadores y cuerpo técnico se acercaron a la clínica. Fue una grata sorpresa y me hicieron llorar”, finalizó.