El pelado tuvo otra actuación destacada durante el amistoso frente a Nacional. Allí se paró como doble cinco junto a Nico Domingo y no sólo colaboró con la marca, sino que además fue un hombre clave en ataque. Sí, en ataque, con el dinamismo que exige el propio Almeyda.
Ahora se entiende el por qué de la insistencia de Matías Almeyda en incorporar a Martín Aguirre, un jugador que el común del hincha de River sólo conocía por sus polémicas declaraciones previo al duelo de La Banda frente a Olimpo, en Bahía Blanca. Es que el volante cumple a la perfección con la entrega y compromiso que pretende el técnico millonario de cada uno de sus jugadores.
Así lo demostró durante la pretemporada en Chapadmalal y así lo ratificó esta mañana en el Monumental, justo en el día que cumplió su segunda semana en el club. En el amistoso frente a Nacional de Montevideo, el pelado volvió a pararse junto a Nicolás Domingo en la mitad de la cancha con la misión de cortar y recuperar. Con el objetivo de convertirse en aquel pacman insufrible que padeció el por entonces equipo de JJ López en el Carminatti.
Pero además, Aguirre demostró una cualidad para nada menor en la percepción de Almeyda, quien esta semana señaló que los jugadores no pueden mantenerse estáticos en el campo de juego, sino que deben tener dinamismo. Y, hasta aquí, el volante proveniente de Godoy Cruz denotó tener todo el dinamismo que el técnico pretende.
Frente al Bolso, subió en cada ataque del equipo y hasta se convirtió en uno de los organizadores ofensivos del segundo combinado de River, que se impuso por 3-1. Aguirre se juntó con Bou y Mauro Díaz primero, y con Vila y el Keko Villalva después, para transformarse en una de las figuras del encuentro. Cómo habrá sido, que hasta tuvo sus oportunidades de gol mano a mano con el arquero, como si fuera un nueve más. Lástima que no lo es, sino…