(Catamarca – Enviado especial) El equipo de Almeyda se metió en los octavos de final de la Copa Argentina luego de un partido en el que tuvo que trabajar demasiado para doblegar al ignoto Sportivo Belgrano. Recién a partir del gol de Aguirre, en el minuto 60, La Banda pudo dominar el partido y mostrarse netamente superior. Funes Mori fue el autor del 2-0 final y el Keko Villalva, la gran figura de la noche.
La noche no arrancó para nada sencilla para el conjunto dirigido por Matías Almeyda. Es que si bien La Banda mostraba cierto dominio en el control de la pelota, con un Keko Villalva muy activo, siempre dispuesto a pesar sobre la izquierda del terreno, River no lograba quebrar la defensa rival.
De hecho, por momentos se lo notaba carente de ideas para flanquear esa línea de doble cuatro con la que el humilde conjunto cordobés salió a plantear el encuentro. Entonces, los primeros 45 minutos transcurrieron casi sin sobresaltos para Sportivo Belgrano.
Incluso, con el correr de los primeros instantes del complemento, los penales parecieron un destino inevitable. Sin embargo, a los 15, un zapatazo de Martín Aguirre desde afuera del área se coló en el ángulo del arquero Rodrigo Barucco (que surgió de las inferiores millonarias) y le terminó solucionando todos los problemas al equipo de Almeyda.
Es que a partir de ahí, como suele ocurrirle a este River, La Banda fue mucho más punzante. Monopolizó el control de la pelota más allá de alguna llegada del conjunto cordobés y empezó a generar jugadas mucho más claras. A tal punto, que Trezeguet quedó en varias ocasiones mano a mano con el arquero rival. Pero el delantero francés, al menos esta vez, no anduvo derecho en la definición.
Y así fue como llegaría el segundo gol de River. Después de tanto generar, probar y aprovechar los espacios que empezó a dejar Sportivo, Funes Mori se encontró solo frente a Barucco y selló la victoria en favor de River para clasificar a la próxima fase de la Copa, en donde se deberá cruzar con Atlanta o Quilmes posiblemente en Salta.