El River de Coudet sumó este sábado una nueva y muy dura derrota que deja al DT en la cuerda floja. Después de haber el empezado el semestre con el pie izquierdo, el Millonario tropezó en el Estadio Monumental. El equipo volvió a fallar en un partido importante y la paciencia de los hinchas para con el entrenador empieza a agotarse.

El Chacho tuvo un buen arranque de ciclo, con seis triunfos en sus primeros siete partidos. Aun sin brillar, el equipo respondía bien y acumuló resultados positivos, los cuales devolvieron la ilusión tras un muy mal arranque de semestre. Sin embargo, la primera derrota llegó ni más ni menos que en el Superclásico frente a Boca.

Así, River tropezó en el primer partido importante del semestre. El tiempo pasó y, salvo alguna excepción, el equipo de Coudet volvió a obtener resultados positivos. Con sufrimiento, el Millonario se metió en la final del Torneo Apertura después de dejar a San Lorenzo, Gimnasia y Rosario Central en el camino en los playoffs.

No obstante, el Más Grande volvió a caer en un partido importante. En Córdoba, River perdió un partido insólito contra Belgrano y se quedó sin el título y sin la clasificación a la próxima Copa Libertadores. Pero lo importante en este caso no es únicamente el resultado, sino que la forma en que se dio la derrota es posiblemente lo que más duela.

El Millonario estuvo dos veces en ventaja, primero con el 1-0 de Colidio y después con el 2-1 de Galván. Sin embargo, aun estando por encima en el tanteador, dio todas las concesiones para que, en un abrir y cerrar de ojos, Belgrano diera vuelta el partido. Y fue recién tras el 3 a 2 que el técnico decidió poner en cancha a Juanfer, su mejor jugador.

Aquella derrota en Córdoba puso a Coudet en tela de juicio. El técnico tomó decisiones inexplicables, demoró y erró en los cambios, hizo una pobre lectura del partido en los momentos clave y, para colmo, fue expulsado por protestar. En otras palabras, fue responsable principal de la caída en la final del Torneo Apertura.

Un pésimo arranque del semestre

Con el crédito del DT agotándose, y una pretemporada mediante, River arrancó la segunda parte del año de la peor forma posible. En el debut del pasado viernes, el equipo del Chacho quedó eliminado de la Copa Argentina a manos de Aldosivi, que se impuso por 3 a 1 y expuso todas las falencias defensivas y ofensivas del Millonario.

Aquella derrota en Salta dejó al club sin una de las vías de clasificación a la próxima Copa Libertadores y, por supuesto, con un título menos por el que pelear. Y cuando el CARP tenía ante sí la posibilidad de empezar a redimirse con una victoria en el Monumental, llegó un nuevo papelón, esta vez contra Barracas Central.

Poco a poco, la paciencia de los hinchas empieza a agotarse, y no solo por los resultados negativos. Las formas importan y mucho en River, y la realidad es que el equipo de Coudet está lejos de mostrar cosas interesantes. Sin creatividad y nulas ideas, el Millonario sigue siendo más de lo mismo, y el DT carga con la mayor parte de la responsabilidad.

El River de Coudet y sus derrotas determinantes

Si uno ve lo numérico y únicamente lo numérico, podría decir que el ciclo del Chacho ha sido más que positivo. Con 13 victorias, 2 empates y 5 derrotas en los 20 partidos que dirigió, Coudet tiene registros positivos. Sin embargo, la realidad es muy diferente, y marca que el técnico empieza a estar con la soga al cuello.

De las cinco caídas, cuatro fueron determinantes: ante Boca en el Monumental, en la final del Apertura frente a Belgrano, contra Aldosivi para quedar eliminado de la Copa Argentina y con Barracas en el estreno del Torneo Clausura. Con poco crédito restante, y tras los cortocircuitos con la dirigencia, el DT camina por la cuerda floja.