Thiago Almada llega a River para cambiarle la cara a un equipo en crisis. Existen opiniones divididas sobre el y para responder si realmente es el volante ofensivo que necesita Eduardo Coudet, primero hay que entender exactamente qué tipo de futbolista es, cuáles son sus virtudes, cuáles son sus defectos y, sobre todo, qué cosas puede solucionar dentro del equipo y cuáles no.
Perfil básico de Thiago Almada
- Nombre: Thiago Almada
- Edad: 25 años
- Altura: 1,71 m
- Nacionalidad: Argentina
- Posición: Mediocampista ofensivo
- Pie hábil: Derecho
Almada llega a River como un mediocampista ofensivo que puede moverse por diferentes zonas del último tercio, aunque hay un sector en donde claramente se siente más cómodo y ese lugar es por izquierda.
¿Qué tipo de futbolista es Almada?
A Thiago Almada se lo puede definir como un #10 explosivo, que le gusta vivir en el tercio final y crear chances gracias a su cambio de ritmo y conducciones en espacios o transición. Generalmente conduce con pasos cortos, llevando la pelota “cortita” y sin tomar demasiada distancia entre él y la pelota. Siempre tiene la intención de acelerar la jugada. Además, es un volante que se asocia bien en corto para darle dinámica al juego y busca moverse muchísimo.
Su zona de influencia y la que mejor le queda es en la izquierda. Le gusta moverse mucho por ese sector, siempre con la búsqueda clara de centralizarse, atacar espacios arriba y dar amplitud en algunos momentos puntuales.
No es un extremo de raya. Es un #10 al que le gusta moverse de la izquierda al centro y vivir en campo rival. Puede darle ancho al equipo, pero su intención generalmente termina siendo volver a meterse hacia dentro y acercarse al área.
Almada no debe ser el responsable de ir a buscar la pelota constantemente a la base. Es alguien que tiene que recibir dentro del bloque o también puede hacerlo fuera, pero siempre cerquita del arco rival.
A diferencia de Juanfer, que sí podía manejar los hilos desde zonas más profundas, Thiago es alguien más explosivo. Tenerlo tan lejos del arco sería desaprovechar sus virtudes, pero le gusta muchísimo intervenir y buscar la pelota. Y eso, en ocasiones, puede ser contraproducente porque su nivel creativo no es el mejor, pero esto es algo que veremos más adelante con antecedentes claros.
Principales virtudes
Su mayor virtud y lo que más le va a gustar a la gente de él: su explosividad y cambio de ritmo. Cuando tiene la pelota en la frontal del área o la agarra con algo de espacio y en movimiento, siempre puede crear chances de calidad.
Es un jugador que constantemente intenta mover la jugada hacia zonas más peligrosas. Rompe líneas gracias a su explosividad y acelera ventajas que ya existen. Su creatividad aparece mucho más de esa manera que inventando ventajas mediante el pase.
El famoso “tocar y pasar” es una marca registrada suya: siempre lo vamos a ver moviéndose en ruptura para recibir al espacio u ofreciéndose. Y si no pasa, se mueve hacia atrás o hacia los costados. Pero una vez pasa la pelota, no se queda quieto y siempre se muestra.
Eso explica también por qué participa tanto del juego. Almada quiere tocar la pelota, asociarse y volver a aparecer rápidamente para acelerar la jugada desde otro lugar.
Otro aspecto en el que Almada incursiona seguido y que le dará sentido al ataque es relacionarse bien con el lateral. Es un jugador que suele encarar mucho en el 1v1 para fijar su marca y, en esas situaciones, el lateral pasando es su mejor amigo.
Se vio mucho en el Mundial, en fase de grupos, con Facundo Medina por izquierda y lo podremos ver con Ortega en River, ya que tiene las características para hacerlo. Esa sociedad puede ayudarlo muchísimo para encontrar espacios y después volver a meterse hacia dentro.
Su mayor virtud es la explosividad y cambio de ritmo, pero su segunda virtud es la forma en la que resuelve jugadas en transiciones y espacios. Cuando su equipo recupera la pelota, él es el líder total a la hora de dirigir ese ataque y es donde mejor se desenvuelve.
De hecho, la mayoría de las situaciones en donde Almada se destacó fueron en transiciones. Es un #10 que tiene como especialidad crear en esos escenarios. Y esta virtud es algo que probablemente salga muchísimo a la luz en la Sudamericana o en Libertadores.
Probablemente lo veamos destacarse más a nivel internacional por la forma de jugar que tienen los equipos en fases de eliminación: no se meten tanto atrás y están más dispuestos al caos. En Argentina, en cambio, vemos cómo habitualmente a River le entregan la pelota y siempre tiene más del 60% de posesión.
Defectos
No es un volante súper creativo (como comentamos antes) y tampoco es el tipo de jugador del cual un equipo puede tener dependencia.
Circunstancialmente podemos verlo, pero en general no es un #10 que filtre pases constantemente y habilite a sus compañeros así. Su pase es bueno, pero no se va a destacar enormemente filtrando pelotas o cambiando la dirección de los ataques como Juanfer, por ejemplo.
Los ejemplos de esto son bastante claros. En Botafogo, el que se hacía cargo del equipo y era la manija era Savarino, mientras que también estaba Luiz Henrique. En Lyon jugaba junto a Cherki. Y en Argentina siempre se destacó por ser el mejor socio de Messi.
En los equipos donde brilló siempre fue una excelente segunda guitarra, explotando en el último tercio y con un buen 1v1. No veo en él un #10 alrededor del cual tenga que jugar todo el equipo.
Otro aspecto en donde no destaca demasiado ni es el mejor es en los movimientos sin pelota. Si bien esto es algo menor y no debería ser tan importante, vale la pena decir todo.
No es un jugador que aporte demasiado en defensa, se imponga físicamente, gane constantemente duelos para mantenernos cerca del arco rival o repita esfuerzos todo el tiempo.
Encaje en River
Lo mejor sería que juegue por Galván, ya que automáticamente subiría la calidad del ataque por donde se lo mire, en términos de explosividad, sociedades y creación de chances. Además, sería ideal que no baje constantemente y se quede arriba, recibiendo a la espalda del mediocampo rival o en banda para después meterse hacia dentro. De la izquierda al centro, rotando con los delanteros y estando cerca del área rival.
