Luego de un flojo comienzo de año, Marcos Acuña va recuperando su mejor versión, esa que lo llevó a ser el mejor jugador de River en 2025. Jerarquía, técnica, experiencia y carácter, virtudes que si el Huevo saca a relucir lo destacan del resto. Y tácticamente, también le resuelve situaciones a Eduardo Coudet.
Al igual que en el Superclásico, el oriundo de Zapala, Neuquén, volvió a ser uno de los puntos altos ante Aldosivi. Porque además de ser punzante por izquierda y decisivo en ataque, Acuña también aporta mucho en la salida desde el fondo y en la generación de juego.
El rol de Acuña en la salida
En la tradicional salida desde el fondo que busca Coudet, con tres futbolistas casi en paralelo haciendo ancha la cancha, una segunda línea más adelantada de receptores y futbolistas bien abiertos para atacar las bandas, Acuña se para en la primera línea con los centrales y libera al volante central, en este caso Aníbal Moreno, para que sea ese primer pase pasando mitad de cancha. Tal como marcó el columnista de análisis táctico de La Página Millonaria, Facundo Iribarren.
El ex Racing y Sevilla tiene virtudes técnicas y conceptuales fundamentales, sobre todo en los controles y la tenencia: usa el cuerpo, no pierde la pelota y gira para sacaese de encima a su marcador. Así, el defensor pasa del apremio a la faceta ofensiva, donde siempre genera peligro con centros o tiros al arco.
Acuña, inteligencia y concepto para posicionarse y complementarse
El Huevo también se adapta a su compañero de banda a la hora de ubicarse en el campo en ataque. Contra Aldosivi, donde jugó Subiabre, Acuña por momentos se cerró, dejándole el carril izquierdo al juvenil y él participando más de la gestación. Y en otros, se hacía bien ancho él y le pedía a Subiabre que se cierre para desequilibrar por dentro o marcar pases filtrados por dentro.
Más allá de que el atributo por el cual se suele reconocer a Acuña es el carácter y la personalidad (y que incluso a veces le juega en contra), lo cierto es que se trata de un jugador muy técnico e inteligente, con visión de juego y concepto para jugar al fútbol. Por ahora maquilla o resuelve falencias del River de Coudet, pero con un equipo más aceitado, e incluso jugando de 3, el campeón del mundo podría ser aún más decisivo.
