River fue un desastre en Salta. Luego de una extensa preparación en Alicante, el equipo de Coudet tuvo su estreno en el segundo semestre e hizo “un papelón”, según las propias palabras del entrenador, que le terminó costando la eliminación de la Copa Argentina. Entre los responsables, el DT aparece como uno de los principales, por no decir el principal.

Lo del Millonario fue decepcionante, no hay dudas. La expectativa era total. Con caras nuevas y la posibilidad de arrancar el semestre con el pie derecho, el CARP llegaba al partido siendo el claro favorito. Sin embargo, adentro de la cancha se vio más de lo mismo: los mismos horrores defensivos y las mismas dificultades para hilar pases, asociarse, encontrar ideas y generar peligro.

Quedó todo dicho cuando, apenas pasada la media hora de juego, River ya perdía por 2 a 0 contra Aldosivi y Coudet se disponía a hacer dos cambios. Un fiel reflejo y una consecuencia de lo pésimo que fue el partido del equipo. Y es que, además de ser lógicamente responsables, ciertos futbolistas también son víctimas de lo que quiere el técnico.

Galván, Arambarri y Meza, víctimas y responsables

Dejando a un lado los horrores defensivos, el mediocampo de River sigue teniendo claras, y muy serias, falencias. Este viernes, el Chacho ocupó el medio con Aníbal Moreno, Fausto Vera, Juan Cruz Meza y Tomás Galván. Y en apenas 38 minutos ya rompió lo que había planeado con las salidas de Vera y Meza para los ingresos de Arambarri y Beltrán.

¿Los jugadores tienen responsabilidad? Claro está que la tienen. Al fin y al cabo, son ellos los que juegan. ¿Son los principales responsables? No. De hecho, algunos de ellos son víctimas de lo que Coudet pretende de ellos, ya sea en cuanto a su posicionamiento adentro de la cancha o de las funciones que les pide que cumplan.

Hay más de un caso. En primer lugar, el de Juan Cruz Meza. Habituado a jugar como interno, el técnico lo hace volantear por derecha. Está bien y es cierto que este viernes estuvo impreciso y cometió numerosos errores, pero la realidad es que cumple una función que no le sienta cómodo y que en cierto modo lo termina limitando.

El segundo caso, posiblemente el más claro, es el de Tomás Galván. En su planificación, Coudet lo hace jugar como enganche, siendo que no es un futbolista creativo. Es que, sin Juanfer, hay pocos futbolistas que puedan cumplir esa función. El ex Vélez no es uno de ellos, aunque el técnico volvió a asignarse ese rol pese a que sus virtudes no sean acordes a él.

Por último, aunque en menor medida, el de Mauro Arambarri. Hasta ahora, poco y nada. En el amistoso ante Flamengo, Coudet quiso utilizarlo centralizado, y el uruguayo quedó visiblemente expuesto. Este viernes, ingresó en el primer tiempo, en un contexto totalmente adverso, y pasó completamente desapercibido.

Es cierto que la responsabilidad es compartida, aunque recae más del lado del Chacho que de los jugadores. Sin contar con futbolistas que puedan hacer los trabajos que pretende, el DT le asigna a otros futbolistas funciones con las que no se sienten cómodos. Los resultados están a la vista, y lo sucedido ante Aldosivi expuso los problemas de River.