A fines de la década del ochenta River pasaba por un proceso de renovación de su plantel después de las históricas gestas de 1986, año en el que conquistó torneo local, Libertadores e Intercontinental. Uno de los nombres que formó parte del nuevo ciclo que comenzó a mediados de 1988 con la llegada de César Menotti fue Ángel Comizzo, quien fichó por el Más Grande cuando se especulaba con una posible incorporación de José Chilavert.
Como le sucede a muchos futbolistas, al ex arquero santafesino no se le hizo fácil la adaptación a River. Tal como él mismo mencionó en diálogo exclusivo con La Página Millonaria, le tocó pasar por “buenas, malas y regulares” hasta que llegó el momento del asentamiento definitivo con el apoyo del Flaco Menotti, quien lo bendijo con una frase que, más allá del paso del tiempo, aún recuerda como aquel día.
“El momento del espaldarazo final llegó en Mar del Plata. En un momento determinado César va al vestuario, no me voy a olvidar nunca porque creo que ahí me termina de dar toda la confianza para que yo realmente pudiera hacer todo lo que sentía en el arco. Agarró la camiseta, la dio vuelta, me mostró la número uno y me dijo, “esta ahora es más suya que nunca”, recordó Comizzo. Acto seguido, agregó: “Yo lo miré y entendí el mensaje. A partir de ahí nunca más salí”.
Por otro lado, el hoy director técnico de 63 años no ahorró en elogios para el DT campeón del mundo con Argentina en 1978, al cual calificó como el mejor que tuvo en su vida. “Fue un maestro. Nunca más volví a tener un entrenador de ese nivel, con tanta capacidad y tanta lectura de juego. Un tipo muy inteligente, los adjetivos creo que yo pueda dar de César… Después con el tiempo tuve la suerte de poder consultarlo en muchísimas cosas, pero fui un afortunado por haber caído en sus manos, por lo que me enseñó, por lo que aprendí. Así que tengo muchísimos recuerdos de aquella época”, mencionó.
Los números de Ángel Comizzo en River
Comizzo llegó a River a mediados de 1988 y permaneció en el club hasta agosto de 1990, cuando fue cedido a Tigres de México por un año. Volvió en julio de 1991 para defender el arco más grande del mundo hasta diciembre de 1992, momento en el que fue vendido a América de Cali. Finalmente, en agosto del 2001 regresó desde Monarcas Morelia y se quedó en el Millonario hasta 2003.
En total, el oriundo de Reconquista registró 208 partidos con el buzo de arquero de River a lo largo de sus tres etapas. Además, formó parte de la conquista de cuatro torneos (Campeonato 1989-1990, Apertura 1991, Clausura 2002 y Clausura 2003).
