La inminente llegada de Mauro Arambarri a River aparece como una incorporación que puede resultar muy útil para el plantel. Sin embargo, cualquier valoración definitiva dependerá también de cómo termine configurándose el resto del mercado de pases. Para entender por qué puede ser una buena o una mala incorporación, primero es necesario analizar qué tipo de futbolista es el uruguayo y cuáles son las características que lo definen dentro del campo de juego.
Perfil de Mauro Arambarri
Mauro Wilney Arambarri Rosa nació en Uruguay y actualmente tiene 30 años. Mide 1,75 metros, se desempeña como mediocampista y utiliza principalmente su pierna derecha.
Después de una extensa trayectoria en el fútbol europeo, especialmente en Getafe, llega con una experiencia importante en competiciones de alto nivel y con un perfil que se diferencia de varios de los mediocampistas que actualmente integran el plantel de River.
Qué tipo de futbolista es
La mejor manera de definirlo es como un volante interno de características defensivas, o un “8” de corte defensivo.
Se trata de un futbolista enérgico, con un centro de gravedad relativamente bajo, que cubre mucho terreno y participa mucho sin pelota. Su principal fortaleza no pasa por la creatividad ni por la elaboración ofensiva, sino por el despliegue físico, la intensidad y la capacidad para imponerse en distintos sectores del campo.
Virtudes
Por ese motivo, no es el tipo de mediocampista que se destaca filtrando pases o generando ventajas mediante la distribución. Su impacto suele construirse a través de otras herramientas.
Uno de los aspectos más llamativos de su juego es la zona en la que recibe la pelota. Durante su etapa en Getafe, la mayoría de sus intervenciones se produjeron desde la mitad de la cancha hacia adelante.
No es un volante que tienda a retroceder constantemente para organizar la salida desde el fondo o para convertirse en eje de circulación junto a los centrales. Por el contrario, busca recibir lejos de la gestación inicial de la jugada y participar en sectores donde pueda aprovechar mejor sus condiciones físicas.
La diferencia con otros mediocampistas resulta muy clara cuando se lo compara con perfiles como Fausto Vera.
Mientras Vera suele descender de manera permanente a la primera línea de construcción para recibir, ordenar y darle continuidad a la posesión, Arambarri no se siente especialmente cómodo desempeñando esa función. Su impacto en la salida desde el fondo es bastante reducido y tampoco se destaca por asociarse constantemente con los defensores.
Por esa razón, cualquier equipo que cuente con él necesita tener a otro futbolista capaz de asumir la responsabilidad de organizar el juego desde posiciones más retrasadas.
Cómo se maneja en la presión
Uno de los motivos que explica el interés de River y de Coudet tiene relación directa con las situaciones de presión.
Desde la llegada del entrenador, la presión alta se transformó en una de las características más reconocibles del equipo. En ese contexto, Arambarri aparece como un futbolista especialmente preparado para sobresalir.
Su intensidad para perseguir rivales, su agresividad en la recuperación y la forma en la que utiliza el cuerpo para disputar cada acción le permiten recuperar una gran cantidad de pelotas en campo contrario.
Duelos individuales
Otro aspecto en el que se siente cómodo es en los duelos individuales. Cuando debe enfrentar a un rival de manera directa, suele imponerse gracias a su agresividad y a su lectura de las situaciones defensivas. A pesar de no ser especialmente alto, utiliza muy bien el cuerpo para incomodar al adversario y limitar sus opciones.
Qué tipo de volante es defensivamente
Su comportamiento defensivo también puede analizarse desde la manera en que ocupa los espacios.
Arambarri suele destacarse cuando tiene que anticipar movimientos rivales y reducir rápidamente los espacios disponibles para el poseedor del balón. Esa agresividad para saltar a la presión constituye una de sus principales fortalezas.
Sin embargo, cuando debe corregir hacia atrás o proteger zonas liberadas por un compañero, su rendimiento suele disminuir. Si un futbolista abandona su posición para presionar agresivamente y deja un espacio a sus espaldas, Arambarri no siempre muestra la misma eficacia para cubrir esa zona descubierta.
Juego con pelota
Con la pelota en los pies, una de sus mejores virtudes aparece en el remate de media y larga distancia.
Además, posee una notable capacidad para llegar al área rival desde segunda línea, algo poco habitual en mediocampistas de características predominantemente defensivas. Esa combinación entre despliegue físico, llegada y capacidad de remate le permite aportar soluciones ofensivas sin necesidad de convertirse en un organizador del juego.
Debilidades
El aspecto más débil de su juego aparece en el pase.
No es un futbolista sobre el que se pueda construir la generación ofensiva de un equipo. Su rango de distribución resulta limitado y tampoco se caracteriza por intentar envíos complejos o rupturas constantes entre líneas.
Su capacidad para organizar ataques es reducida y tampoco suele aportar soluciones en la salida desde el fondo. Por eso, quienes lo acompañen en el mediocampo deberán asumir gran parte de las responsabilidades creativas cuando River tenga la posesión.
Otra cualidad muy valiosa es su capacidad para proteger la pelota y provocar infracciones.
Recibe una gran cantidad de faltas, algo que se explica por varias razones. La primera es que protege muy bien la pelota cuando tiene un rival encima. La segunda es que conduce con criterio y agresividad. Y la tercera es que parece buscar permanentemente el contacto físico.
¿Cómo va a encajar en el River de Coudet?
En caso de convertirse en titular, una de las alternativas más lógicas sería ocupar el lugar que actualmente tiene Fausto Vera en las tareas de presión y recuperación. Sin embargo, cuando River tenga la pelota, necesitará que otro mediocampista se encargue de la organización y de la salida desde el fondo.
También existe la posibilidad de que ocupe posiciones más adelantadas dentro del mediocampo, aunque esa variante presenta interrogantes. River necesita creatividad en determinados sectores y esa no es precisamente una de las virtudes del uruguayo.
Por eso, su rendimiento estará estrechamente ligado a los perfiles que lo rodeen. En un doble cinco junto a un pasador o controlador, como podrían ser Vera o Juan Cruz Meza, puede potenciar muchas de sus fortalezas. Incluso, si el club suma otro mediocampista dominante con pelota, como podría ser Deossa u otro futbolista de características similares, el panorama cambia considerablemente.
