Otra vez tenemos que masticar la bronca y amargura de una derrota durísima e impensada. Nuevamente debemos acostumbrarnos a que River quede eliminado de un certamen casi que sin competir. Son episodios que se repiten con demasiada frecuencia y desprestigian esta gloriosa camiseta, tan mal representada en los últimos 2 años. Somos expertos en fracasos. Nos convertimos en un club que solo cosechas frustraciones. De esas que nos arruinan el humor y el ánimo. A la felicidad deportiva que nos regala nuestra Selección Argentina, viene River y le mete una trompada que nos hace olvidar del Mundial para preocuparnos por esta realidad millonaria. Veremos la final con España con entusiasmo, pero sabiendo que el enojo que tenemos por este papelón ante Aldosivi no va a desaparecer.

Es insolita la cantidad de veces que dijimos “fracaso” en los últimos tiempos. Utilizamos los terminos “vergüenza”, “papelon” y “decepción” a cada rato. Eso es lo que nos provoca River desde el 2024 para aca. Se agiganta la lista de objetivos no cumplidos. Es extensa la hoja donde anotamos las derrotas qué este equipo supo conseguir. Son 5 torneos locales, 3 Copas Argentinas, 2 Libertadores, una Supercopa y un Mundial de Clubes. La suma da 12 fracasos en 24 meses. O sea cada dos meses tenemos que asimilar una derrota de alto impacto. Sin contar los Superclasicos que son campeonatos dentro de los campeonatos y venimos de perder dos consecutivos. La paciencia existe pero en algún momento se agota. La gente alienta pero tiene razones para estar enojada. La expectativa por River siempre es grande pero cuesta encontrar motivos para aferrarse a una ilusión.

¿Qué está haciendo Coudet?

De todas esas frustraciones muy pocas le pertenecen a Eduardo Coudet. Se podría afirmar que esta es la primera, porque la triste final con Belgrano tiene responsabilidades compartidas. El Chacho asumió en medio de la tormenta y heredó un plantel que no armó, ni diseñó. La eliminación ante Aldosivi si es toda de él. Es el equipo que eligió y formó luego de una pretemporada y con cuatro refuerzos a disposición. La alineación que dispuso era poco atractiva. Llena de jugadores cuestionados. La misma zaga central que no seguridad. Un mediocampo sin juego. Dos caras nuevas como Giovanni Gonzalez y Rafael Borre, quienes son las adquisiciones que menos entusiasmo generan en esta etapa de renovación. El River de Coudet no transmitió nada. Sin espíritu, ni ideas, deambuló durante 90 minutos dentro de la cancha y fue superado claramente por uno de los peores equipos del fútbol argentino como es Aldosivi. Solo hace falta mirar la tabla del campeonato y la de los promedios para ver la pobre actualidad del equipo marplatense.

Los once de River que protagonizaron el papelón en Salta. Foto: Copa Argentina.

Coudet en estos meses de entrenador perdio poco, apenas 4 partidos, pero para mi gusto perdió mucho. Perdió con Boca, la final del campeonato con Belgrano y ahora los 16vos de Copa Argentina. Perdió los 3 que no debía perder. Son 3 derrotas de esas que dejan secuelas. Eran los 3 primeros desafíos que le aparecieron como DT millonario y no pudo cumplir con ninguno. A partir de este momento le nace un nuevo desafío. Quizás el más difícil. Debe demostrar que es un DT para River. Tiene pergaminos. Sus trabajos en otros equipos lo avalan. El exito en su ciclo como futbolista de este club lo respalda. Sin embargo pasa el tiempo y todavia no logró darle a la gente el rendimiento y los resultados esperados. Los cuestionamientos empiezan a escucharse. Ojalá por él y por el beneficio de River pueda enderezar el rumbo muy pronto.

Lo que se le viene a River y las dos obligaciones para el DT

El Chacho tiene en lo inmediato dos temas a los que prestarle atención. Uno es exigir a la dirigencia los refuerzos de jerarquia que faltan para completar el plantel que lo deje conforme. El otro es la continuidad de Juan Fernando Quintero. Ante este panorama tan flaco de fútbol, la presencia del Colombiano se convierte en algo fundamental. ¿De verdad en este equipo no puede jugar? ¿En serio se busca tener dentro de la cancha todos jugadores que sean corredores y sacrificados? ¿El pibe Meza y Galvan van a ser los encargados de darle juego a este equioo? A River le falta un conductor. Alguien que piense y elabore. Un 10 que juegue y haga jugar. Coudet debe darse cuenta que lo tiene en Quintero y no dejarlo ir. Juanfer debe mostrar las ganas y el compromiso necesario para seguir vistiendo esta camiseta. Ojalá todon eso suceda. Aún estamos a tiempo.

Coudet habló sobre la situación de Juanfer y dijo que el jueves debe reincorporarse al plantle.

La dirigencia prometió un River nuevo y competitivo. Ayer se vio lo mismo de siempre. La limpieza profunda de la que Coudet no se hizo cargo, expone mucho más el plantel corto que quedó y la falta de recambio. ¿Dónde está el mercado de pases agresivo que iban a realizar? ¿Cuáles son los refuerzos importantes que subirán la vara de este plantel? Frente Aldosivi, hicieron su estreno oficial 4 de las 5 incorporaciones. Giovanni Gonzalez fue el punto más flojo y los hinchas se la agarraron con el uruguayo. Su compatriota Mauro Arambarri jugó 60 minutos sin trascendencia. Rafael Borré fue voluntad y nada mas. Lucas Beltrán entró como salvador en el 0-2 y poco pudo hacer en un equipo que no funcionaba. Los refuerzos no aportaron nada distinto y da la sensación que con lo que hay no alcanzará. Serán dias decisivos para las llegadas de Tobias Andrada (Velez Sarsfield), Angel Correa (Tigres de Mexico) y Thiago Almada (Atletico Madrid). Apellidos capaces de cambiar esta realidad, pero de negociaciones complejas y demasiados dolares de por medio. River necesita si o si esas características. Sino son ellos deberán llegar jugadores de estilo similar y de trayectoria destacada.

A una semana del inicio del torneo, River todavía está sin armarse e insolitamente llega herido al debut frente a Barracas Central. No es normal que en el inicio de un semestre ya este todo alborotado. Demasiado rápido para empezar con las dudas y los problemas. Esta claro que se metió solito en este lío. El equipo realizó un papelón en la Copa Argentina. Donde además de perder la oportunidad de sumar un titulo se tiró a la basura una posibilidad concreta de un ingreso a la Libertadores. Pasó lo mismo con Belgrano. River en sus últimos dos partidos oficiales por el ambito local, dilapidó campeonatos y posibles pasajes a las Copas. Asi nada cierra. Otra vez estaremos ante un Monumental enojado. Espero y deseo que sólo haya sido un tropiezo. Quiero ver un River mejorado y ganador en el Campeonato y la Sudamericana. Es mi sueño que tengamos un excelente cierre de año. Pónganse las pilas. Reaccionen. Ya no hay más lugar para otra frustracion. Dirigentes, cuerpo técnico y jugadores a darse cuenta la camiseta que representan. Es necesario que todos estén a la altura. Queremos festejar otra vez. Basta de fracaso.