Finalmente se conoció el listado de los futbolistas que no van a formar parte del plantel profesional de cara al segundo semestre del año. La mayoría de los apellidos eran de esperar. Son los que veníamos contando desde el anticipo informativo y lo que suponíamos en base a los rendimientos mostrados por cada uno de ellos con esta camiseta. Sin dudas es una limpieza necesaria y que el hincha exigía. La dirigencia tomó nota de esto y actuó en consecuencia. Ya hablamos en la columna anterior sobre las formas, el estilo y las responsabilidades. Sobre el dineral que River asume perder por su mala gestión. Ahora es momento de analizar que tan acertada estuvo esta limpieza, teniendo en cuenta cada caso puntual de los jugadores separados.
Germán Pezzella
Hay para todos los gustos. En mi opinión el caso más fuerte es el de Germán Pezzella. El defensor regresó a River nueve años despues de su partida y tras un largo y exitoso paso por Europa. Lo hizo con la chapa de campeón del mundo en la Selección Argentina. Era un acierto su vuelta. Su rendimiento fue de mayor a menor. Lo mejor suyo se vió en el comienzo. En aquellos duelos coperos contra Talleres y Colo Colo. Luego se desdibujó. La jugada símbolo del inicio de su bajón fue aquel choque con Hulk en el partido frente a Atletico Mineiro. A partir de ahí todo fue malo. Sumado a que sufrió una lesión muy grave que lo mantuvo alejado 8 meses de la cancha. Se va por la puerta de atras un jugador formado en las inferiores y con sentido de pertenencia en el club. A pesar de su altisimo contrato, merecía otro trato y una salida mas elegante.
Fabricio Bustos
Por Fabricio Bustos, River salió decidido al mercado. Puso los 5 millones que pretendía el Inter y se quedo con el lateral que tan buena impresión había dejado en su paso por Independiente. No funcionó ni rindió nunca en estos dos años. Su paso quedará marcado por errores graves en defensa y poca gravitación en ataque. A los pocos meses de su llegada, River repatrió a Montiel y quedó relegado al banco de suplentes. Decepcionó cada vez que le tocó ingresar. Un ejemplo reciente es la final con Belgrano en Córdoba donde fue uno de los puntos mas bajos del equipo.
Paulo Díaz
Paulo Díaz es un caso muy especial. Se insistió mucho por su llegada que finalmente sucedió en el 2019. Le costó ganarse un puesto pero cuando lo hizo nadie dudo de su jerarquia. Rápidamente se convirtió en un valor importante para la defensa y por eso River rechazó ofertas importantes y le renovó el contrato con una gran mejora económica para que no se vaya. A su habitual empuje, ganas y presencia le empezó a agregar errores absurdos producto de su displicencia. En estos casi siete años en el club fue foto de varias derrotas importantes. El hincha le soltó la mano luego del Superclásico en La Boca del 2025. Marginado por Gallardo y tambien por Coudet, aún en un equipo donde los defensores titulares no dieron garantías.
Giuliano Galoppo
El que tenia características para aportar algo distinto y se quedó en lo que pudo ser y no fue, es Giuliano Galoppo. Volante dinámico y con gol. Por su aceptable 2025, River decidió compralo para este 2026. La inversión no se vió reflejada en su rendimiento este semestre. Nunca fue del gusto de Coudet, sumado a malos partidos, lesiones varias y dos ejecuciones de penales lamentables que hicieron que se le ponga fin a su ciclo en el club a pesar de su reciente compra.
Kevin Castaño
Algo parecido sucedió con Kevin Castaño. El colombiano es la compra más cara de la historia de esta institución y jamás pudo soportar esa mochila tan pesada. Gallardo insistió en su incorporación por ser un volante de selección, joven y con características ideales para su idea de juego. Apenas un puñado de partidos buenos no alcanzan para justificar semejante gasto. No pisa el area, no recupera, no asiste, no conduce ni remata al arco. Un volante asociativo de poca marca y escasa trascendencia en el juego colectivo. Tras un episodio sucedido en la pretemorada de enero perdió su lugar y chances. Se reza por un Mundial correcto para que aparezcan ofertas por su pase y asi recuperar parte de una inversión exagerada y equivocada.
Mtías Galarza Fonda
Otro que está en el Mundial y que en River no tendrá lugar es Matias Galarza. Forma parte de esos jugadores que llegaron de Talleres y nunca dieron la talla. Solo jugó 6 meses con esta camiseta y nunca estuvo a la altura. Salió a préstamo a Estados Unidos donde su rendimiento tampoco convenció y lo devolvieron. Después de la Copa del Mundo su destino estara lejos de aqui. A diferencia de otras épocas donde se apostaba al proceso de adaptación de un jugador, en este caso se decide cortar rápido con su etapa en River.
Viña y Kendry Páez
A Matias Viña y a Kendry Paez se les va a rescindir sus prestamos actuales. Despues de sus participaciones con Uruguay y Ecuador en el Mundial deberán regresar a Flamengo y a Chelsea que son los clubes dueños de sus pases. El lateral no desentonó y supo cumplir cada vez que le tocó actuar aún con sus limitaciones tecnicas. Su salida se da para liberar un cupo de extranjero y tambien para evitar cumplir las cláusulas que obligarian a River a tener que comprar su pase a fin de año. Por el lado del juvenil ecuatoriano en apenas tres meses demostró en el día a día no estar para la responsabilidad que exige ser jugador de River. Fue titular en un Superclasico con Boca y le costó. En cada partido que ingreso se nota que tiene talento pero le falta madurez futbolística para jugar con esta camiseta. Pintaba para crack pero no será en River su lugar de consolidación.
Maxi Meza
Maxi Meza llegó hace 2 años de México con el cartel de figura y las características necesarias para darle a River algo que desde el juego no tenía. Nunca rindió ni pudo ser ese volante o extremo que haga la diferencia. No apareció nunca ese jugador que brilló en Gimnasia, Independiente, Monterrey y supo llegar a la Selección nacional. Muchas lesiones y pocas actuaciones buenas. Le quedaban solo seis meses de contrato pero igualmente se optó por desafectarlo y no contar con él para lo que resta del 2026.
Maxi Salas
Quizas el apellido mas debatible de la lista es Maxi Salas. Un delantero que fue sensación en Racing y por el cual River ejecutó una clausula millonaria por su pase, rompiendo relaciones con una dirigencia académica que sintió que le arrebataban a una de sus principales figuras. Llegó y anduvo bien. Algunos goles, mucha energía y vitalidad lo ponían como pieza importante para Gallardo. Se lesionó rápido. Volvió. No fue el mismo. Se fue apagando y en este 2026 perdió su lugar hasta para ser el primer recambio. Queda la imagen de un delantero esforzado pero sin grandes recursos técnicos para jugar en River. A su favor nunca lo hicieron jugar en la posición que mas rinde ni tampoco al lado de un 9 con quien formar dupla como lo había con Maravilla Martinez. El gol a Racing para clasificar en Copa Argentina, a Palmeiras en Brasil para soñar con la Libertadores que no fue y el convertido sobre la hora a Carabobo para asegurar la punta en el grupo de la Sudamericana seguramente serán sus aportes mas valiosos en este corto ciclo de 12 meses.
Woiski, Lencina y Subiabre
A ellos habrá que sumarles la apuesta que no salió bien de Alex Woiski, un joven quense trajo de Europa y ni en reserva pudo afirmarse. También las posibles salidas a préstamo de dos chicos como Santiago Lencina e Ian Subiabre a quienes Coudet no tiene en sus planes para integrar el River que se viene. Lencina rindió mas que Subiabre. El extremo de la juvenil nunca explotó. Entre el deseo de representante de una pronta transferencia, la duda a la hora de renovar el contrato, algunas inconductas marcadas en la intimidad por sus compañeros y la poca gravitacion en los partidos hicieron que aún siendo un pibe de las inferiores, el hincha de River lo murmure y repruebe.
Son 14 futbolistas que no seguirán en el club y a los que habrá que buscarle un nuevo destino. Y acá no parece terminar las posibles salidas. Si llegan ofertas importantes desde lo económico todo jugador puede ser vendido. Lautaro Rivero y Facundo Colidio son dos ejemplos de esto. Ademas resta definir la situación de los históricos: Franco Armani y Juanfer Quintero. El arquero tiene contrato con el club hasta diciembre y ante la posibilidad de ser suplente de Santiago Beltran maneja la posibilidad de una vuelta a Nacional de Medellin. Lo decidirá después de la pretemporada. Se ganó el derecho de definir su futuro gracias a tantos años de gloria cuidando el arco millonario. El tema del 10 es más delicado. Es uno de los jugadores más queridos por la gente, pero juega poco. El amor futbolistico que tiene el hincha por él, no parece ser el mismo que tiene el DT. El colombiano siente que el Chacho no lo valora y Coudet considera que para jugar todos tienen que correr y esforzarse. Sería un error si River deja ir a Quintero. No tiene otro jugador asi en el plantel. Juanfer deberá demostrar esas ganas y deseo de quedarse y el entrenador hacerlo sentir importante y darle minutos en los partidos. La dirigencia deberá interceder para asegurar la continuidad del 10 si de verdad apuesta a tener jerarquía para lo que viene.
Porque hasta ahora se decidió lo que ya no sirve, pero no se enfoca en lo que River necesita para volver a ser River. Esa jerarquia propia de la historia de este club. Jugadores que la rompan y le cambien de verdad la ecuación futbolística a este equipo. Fútbol y goles. Desequilibrio de mitad de cancha hacia adelante. cracks que asuman con naturalidad la presión que significa usar esta camiseta. La limpieza ya está hecha, ahora es momento de traer refuerzos que no fallen.
