Marcelo Gallardo tomó la decisión de renunciar como director técnico de Riverdespués de dirigir su último partido el jueves frente a Banfield en el Estadio Monumental y le pondrá fin a su segundo ciclo en la institución. Si bien el rendimiento general y los resultados son los motivos de su salida, uno de los grandes problemas que tuvo fueron los mercados de pases. Acá, repasamos cómo fueron y el dinero que gastó.
Durante su vuelta tomó la posta de ser el principal hombre encargado del fútbol del Millonario y llegaron varios refuerzos de jerarquía para lo que precisaba, de acuerdo a las competencias que debía afrontar. En primera instancia, hubo actuaciones acorde a lo que se esperaba, pero con el paso del tiempo fueron decayendo en su nivel hasta ser cuestionados, principalmente en el segundo semestre de 2025.
Con la baja en el rendimiento y las críticas por parte de los riverplatenses, se hizo un fuerte hincapié en la inversión en cada una de las ventanas de transferencias ante decisiones inexplicables del entrenador. En total, fueron 20 incorporaciones en este período y el dinero total que se gastó fue aproximadamente 88 millones de dólares. Sin dudas, una llamativa inversión para no obtener títulos.
Cómo fueron los mercados de pases de Gallardo
Al regresar a mediados de 2024, desestimó las compras realizadas por Martín Demichelis y optó por moverse de acuerdo a sus pedidos, lo cual fue apoyado tanto por la dirigencia como por los hinchas. Bajo su tutela, primero llegaron: Germán Pezzella, pagando la cláusula de €4.500.000 a Betis; Fabricio Bustos, depositando U$S5.400.000; Maximiliano Meza, que costó U$S2.000.000; y Marcos Acuña, invirtiendo €5.000.000.
El segundo mercado tuvo cuatro regresos: Enzo Pérez, que volvió libre; se pasó €4.250.000 por Gonzalo Montiel; fueron €6.500.000 por Lucas Martínez Quarta; y pagaron los sorpresivos U$S10.000.000 por Sebastián Driussi. Además, llegaron Matías Rojas a préstamo y Gonzalo Tapia en condición libre. Giuliano Galoppo fue por una cesión que se terminó comprando el 60% de su ficha en U$S2.000.000. Por último, la inversión más cuestionada: €12.860.000 por Kevin Castaño.
Con el objetivo de renovar al equipo, Juan Fernando Quintero tuvo su regreso a cambio de U$S2.500.000 y luego llegó otra compra polémica: U$S8.000.000 por Maximiliano Salas, proveniente de Racing. En el mismo mercado, Matías Galarza Fonda y Juan Carlos Portillo arribaron en un combo de U$S8.500.000, además de dejar el 25% de Federico Girotti a Talleres.
Para la última ventana despidió a los héroes de Madrid y le abrió las puertas a nuevas caras, ya con Stefano Di Carlo cortándole la billetera y con una política de no gastar mucho dinero. El pase de Aníbal Moreno costó U$S7.000.000, mientras que Fausto Vera llegó a préstamo, aunque con un cargo de U$S500.000, y Matías Viña en las mismas condiciones. Por último, Kendry Páez se sumó al plantel a través de una cesión desde Chelsea sin cargo y sin opción de compra.
