Blackpool es una ciudad costera de Inglaterra que se caracteriza por sus atracciones que la transforman en un interesante punto turístico. Como a lo largo y a lo ancho del planeta, allí también se respira la pasión por River y quien lo hace es Franco Ravizzoli, arquero argentino que milita en el equipo de la mencionada ciudad y quien fue a uno de los habituales entrenamientos con una camiseta del Más Grande.
El guardameta de 28 años se sumó a la iniciativa que motorizó la institución para que cada jugador concurra a la práctica con la camiseta que deseara. El marplatense no dudó y se puso uno de los buzos de arquero que formaron parte de la indumentaria oficial de la temporada 2017-2018, mientras que sus compañeros optaron por camisetas de distintos equipos del fútbol inglés y mundial.
Ravizzoli: de ser hincha de Boca a “encantarse” por River
La historia de Ravizzoli y River empezó en el 2013, cuando recibió un llamado del club para formar parte de las inferiores tras haber pasado por Independiente y Boca. Desde el eterno rival no quisieron darle un lugar en la pensión y fue ahí que entró el Millonario, que le hizo un espacio y lo enamoró futbolísticamente al punto de cambiarle su fanatismo.
“Desde Boca me rechazaron la pensión porque decían que eran limitados los espacios y no me la quisieron dar. Querían que yo me quedara en el club, pero tenía que pagar un alquiler en mi propio departamento. Me acuerdo que el director deportivo de ese momento le dijo a mi mamá que nosotros éramos una familia de bien y que teníamos la posibilidad de alquilar un departamento. La verdad que eso me molestó y me dolió un montón, a tal punto que me volví a Mar del Plata y no quise jugar en Buenos Aires ese año, preferí quedarme jugando con mis amigos allá”, manifestó el guardameta en 2024 durante una entrevista con Bolavip.
Acto seguido, agregó: “Ahí fue cuando vino River, que me quiso llevar. Fui a River dos semanas y el entrenador de arqueros de ese momento me dijo algo que me acuerdo textual: “Franco, nosotros te queremos ahora o para el siguiente año. Si te llaman de algún otro club, por favor, llámame, si es que querés jugar en River”. Días después Boca se volvió a interesar pero Ravizzoli tenía una decisión tomada: quería ser parte del Más Grande.
“Había un contraste fuerte de lo que eran los clubes por dentro. River me había encantado. Ahí fue que lo llamo, le aviso que tuve un llamado de Boca y al rato me devolvió el llamado diciéndome que querían que viaje a Buenos Aires ese mismo fin de semana a firmar los papeles para sumarme al próximo año. Así que en 2013 fue que me fui para River”, recordó.
En ese sentido, reconoció: “De chico no elegí, pero después me sentí identificado con River desde un primer momento y de ahí me hice hincha de River. Y hoy soy hincha de River, de verdad y sin querer vender humo“.
Las figuras con las que compartió plantel y su recuerdo de Gallardo
Durante su paso por las inferiores de River Ravizzoli se dio el gusto de compartir plantel con figuras como Julián Álvarez, con quien se reencontró en Inglaterra, Gonzalo Montiel y Lucas Martínez Quarta. También pudo entrenarse nada menos que con Marcelo Gallardo, a quien recordó con elogios.
“El primer año que yo estuve estaba Ramón Díaz, pero se fue al toque, después de salir campeón. Ahí nomás llegó el Muñeco y arrancó toda esa etapa hermosa, que le iba muy bien al primer equipo y dentro del club pasa como un efecto dominó, que le empieza a ir bien a todas las inferiores”, rememoró. Y concluyó: “Estaba presente esa energía positiva dentro. Con la Reserva he entrenado varias veces con primera, nunca me consolidé en el primer equipo, pero sí he entrenado con ellos, y él me ha pateado como le hace a los arqueros varias veces. Sí hemos hablado obviamente, pero no mucho. Lo que sí te queda es el profesionalismo y la línea con la que él se maneja, porque quiere que se inculque en todo el club. Todo ese profesionalismo, intensidad y el respeto que pregona para sus dirigidos“.
