River le ganó 1-0 a Carabobo por la segunda fecha de la Copa Sudamericana 2026, y alivio es la palabra que mejor le calza al partido. Un duelo feo, en un campo de juego en muy mal estado, en la previa de un Superclásico y que dejó preocupación por el rendimiento y las lesiones. Así lo vivió Eduardo Coudet.

El Millonario tuvo momentos de zozobra. Encima, en el primer tiempo salió lesionado Fausto Vera, y en el complemento Juanfer Quintero, también con molestias. Ambos están en duda para el Superclásico. En el complemento, los cambios, y sobre todo el ingreso de Kendry Páez, mejoraron al equipo.

Pero con un resultado escueto, la sensación de dominio no era suficiente. Por eso RIver debió sufrir hasta el final. Ese cóctel de emociones y sensaciones que fue el partido se sintetizan en las reacciones de Coudet a lo largo de los 90 minutos. Y signo de ello también fueron las dos pausas de hidratación, donde el DT repartió indicaciones efusivas para todos lados.

Cuando el árbitro Kevin Ortega marcó el final del partido, Chacho se llevó las manos a la cabeza, aplaudió y fue a saludar al entrenador rival. Un gesto de alivio, como sacándose un peso de encima. Porque la realidad marca que este partido con Carabobo fue, por contexto y por cómo se dio, un dolor de cabeza. Sin lucir, el Más Grande consiguió tres puntos claves.

VIDEOS: así vivió el partido Coudet