River no tuvo una buena noche en Colombia, aunque rescató un valioso empate frente a Independiente Santa Fe en Bogotá. El equipo de Coudet tuvo la pelota por tramos pero acabó sufriendo para defender el cero a cero en los minutos finales. Para colmo, el técnico llevó a que el Millonario terminara con una extraña postura y una formación peculiar.
Todo se resolverá en el Monumental. Para River era importante llegar al partido de la próxima semana, como mínimo, con igualdad en la general. También hubiese sido valioso ganar, pero se entiende que el contexto hacía de ella una tarea dificultosa. Más aún ante la decisión del DT de ceder la pelota y defender en el segundo tiempo.
La extraña postura de River en el final
Está claro que haber empatado en Bogotá vale, y mucho. Sin embargo, ello no quita que el planteo de Coudet para los minutos finales del partido haya sido extraño. Y todo comenzó sobre los 60 minutos, con los ingresos de Thiago Almada y Joaquín Freitas para reemplazar a Tomás Galván y Rafael Santos Borré respectivamente.
Lo llamativo es el rol que el DT le asignó a los ingresantes. Por un lado, llevó a Thiago a jugar pegado a la banda izquierda, haciéndolo participar como una rueda de auxilio para Facundo González y encargándose de contrarrestar los avances del lateral rival. Recién con el ingreso de Valentín Lucero el mediocampista pudo desplazarse a una posición más centralizada.
Por otra parte, el Chacho sacó a un delantero (Borré) para incluir a Freitas en el equipo. Pero la particularidad es que lo hizo jugar como volante por derecha y no como atacante. Así, Ángel Correa quedó aislado como único punta y, en colaboración con la postura defensiva que adoptó el equipo, perdió cualquier tipo de influencia.
Durante la última media hora, River se abroqueló en su campo para defender el empate. Un ejemplo es que, cada vez que Almada u otro volante recibió la pelota, no había prácticamente nadie por delante de su línea. Con Correa extenuado y Freitas volcado hacia el carril derecho, el Millonario perdió todo tipo de peso ofensivo.
Además, en los minutos finales el técnico intentó reforzar el lateral izquierdo con el ingreso de Valentín Lucero, terminando el partido con cinco defensores (Martínez Quarta, Otamendi, Rivero, González y Lucero). Coudet consideró valioso el empate y River no solo le cedió la pelota a Independiente Santa Fe, sino que también se olvidó de atacar.
