En el arranque del partido de River frente a Blooming, que culminó en empate 1 a 1, se dio la desafortunada expulsión de Lucas Martínez Quarta que derivó en una planificación improvisada por parte de Eduardo Coudet. Luego de la incidencia, quien ingresó para ocupar el espacio en la defensa fue Germán Pezzella, volviendo a jugar después de un largo tiempo por la rotura de ligamentos que sufrió.
Los últimos ocho meses del zaguero campeón del mundo los atravesó llevando adelante una larga rehabilitación. En agosto del año pasado, en un partido frente a Independiente en condición de visitante, su pierna quedó enganchada al ir a trabar en una jugada y se retiró de la cancha desconsolado. Horas más tarde se confirmó que sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.
Después de la tarjeta roja que recibió el Chino a minutos de haber comenzado el encuentro en Santa Cruz de la Sierra, el Chacho tomó la decisión de meter a Pezzella, en lo que fue su segunda convocatoria seguida desde que recibió el alta médica. Lo que sorprendió en el segundo tiempo fue que el DT lo reemplazó para que ingrese Paulo Díaz. En la conferencia de prensa posterior explicó la situación.
Coudet habló del ingreso y la salida de Pezzella
En principio, Coudet explicó que su ingreso se dio directamente por la temprana expulsión de Martínez Quarta, lo que fue un hecho inédito en su trayectoria como director técnico. A continuación, remarcó sobre el motivo de su salida: “Creo que estaba acalambrado porque el campo estaba muy pesado, sobre todo en la zona central”.
“La decisión de ponerlo fue por el juego aéreo y tantas pelotas cruzadas para la disputa”, aseguró también en la razón por lo que lo eligió por encima de Paulo Díaz. “Hemos tratado de sostener con un 4-3-2. Después hacernos un poco más ancho porque ellos, al tener tres centrales y dos carriles, iba la pelota para afuera y podían centrar más fácil. En los recorridos esos pasamos a tratar de hacernos anchos y meter dos líneas de cuatro”, dijo sobre el desarrollo.
Pezzella habló después del empate en Bolivia
“Vengo sin jugar, hace un mes y medio que estoy entrenando con el equipo. Tenía el gemelo un poco cargado, di hasta lo que pude, la idea era sumar minutos”, dijo tras jugar casi 80 minutos. “Al tener uno menos nos acumulaban gente por fuera para tirar centros, en la jugada del gol tuvieron un poco de fortuna”, añadió. En ese sentido, y sobre su responsabilidad en el gol rival, expresó: “Intento ayudar en lo que pueda, tengo que volver al ritmo”.
Por último, resaltó que “siempre es importante sumar”, pero destacó que “vinimos a ganar”. Por eso, aseguró: “Nos queda el sabor amargo, porque hicimos el gol, no nos patearon al arco, tuvimos situaciones que si éramos más finos podíamos concretar”. De todos modos, más allá de la autocrítica y el disconformismo con el punto, concluyó: “Creo que lo hicimos bien”.
