Todas las luces del Estadio Monumental apuntaron a Lionel Messi esta noche por su despedida de la Selección Argentina, pero quien también estaba viviendo una jornada especial por atravesar la misma situación fue Nicolás Otamendi. En el amistoso frente a Benín se encargó de abrir el marcador, que terminó siendo más abultado, y al retirarse del campo de juego recibió su merecida ovación.
El central de River fue convocado por Lionel Scaloni para disputar únicamente este encuentro, el cual marcará su salida de la Albiceleste después de 17 años. En este tiempo, logró: 140 partidos, nueve goles y cuatro títulos: Copa América 2021, Finalissima 2022, Mundial 2022 y Copa América 2024. Horas antes de su adiós, compartió una emotiva carta en redes sociales.
Como se esperaba, el Comandante arrancó como titular y a los 3 minutos del segundo tiempo tuvo el honor de convertir nuevamente con la celeste y blanca. Después de un gran centro de Messi desde la derecha, el zaguero se abrió paso en la defensa del seleccionado africano para conectar con un derechazo que dejó sin posibilidades al arquero. Allí, lo fueron a abrazar todos.
El homenaje a Otamendi en el Monumental
Apenas unos instantes después, Otamendi fue retirado de la cancha y en su lugar ingresó Lautaro Martínez. En el camino al banco de suplentes, Nico recibió los merecidos aplausos por su extensa trayectoria defendiendo la bandera nacional y tuvo una última ovación con su gente. Sus compañeros empezaron a abrazarlo uno a uno, luego levantó sus brazos mientras iba caminando y se besó el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino.
Video: el gol de Otamendi a Benín
La carta de despedida de Otamendi de Argentina
Hoy fue mi último entrenamiento con la camiseta de la Selección Argentina. Y aunque intenté vivirlo como un día más, supe desde el primer momento que nada volvería a ser igual.
Mientras miraba la cancha, regresaron todos los recuerdos: los primeros pasos, las dificultades, las alegrías, las lágrimas, las victorias y también las derrotas que nos enseñaron a levantarnos una y otra vez. Cada rincón parecía guardar una historia, cada mirada traía una despedida y cada instante me recordaba todo lo que significó vestir estos colores.
Pero también me voy con una emoción difícil de explicar, porque representar a mi país fue mucho más que un sueño cumplido: fue uno de los mayores honores de mi vida.
Gracias, Argentina, por cada abrazo, cada canción, cada bandera y cada vez que el himno nos hizo sentir que no estábamos solos. Gracias por acompañarnos en los momentos felices y por sostenernos cuando las cosas no salían como esperábamos.
Hoy termina un entrenamiento, pero también se cierra una parte enorme de mi vida. Me llevo recuerdos que voy a guardar para siempre y un orgullo que no se apaga.
Mañana es un día muy especial, porque va ser el día del mejor jugador de todo los tiempos, fue un privilegio ser parte de tu historia enano.
Hasta siempre, Selección. Gracias por todo.





