Las estadísticas de Ramón en su tercer ciclo al frente de River muestran una paridad con los entrenadores anteriores. Más allá de los técnicos, el Millonario se acostumbró a ser irregular.
“Los técnicos se van, los jugadores pasarán, La Banda quedará”, jura una de las canciones más populares de River. Justamente, con el paso de los últimos entrenadores, el Millonario dejó de ser aquel equipo que peleaba absolutamente todo para darle paso a la irregularidad.
Lo preocupante es que, en su tercer ciclo en Núñez, los números de Ramón Díaz son similares a los de los técnicos anteriores. Claro, el Pelado cuenta con la espalda y los pergaminos suficientes como para que el hincha confíe en que dé vuelta la historia.
El riojano dirigió 31 partidos desde que volvió (27 por torneos locales, 3 por Copa Sudamericana y 1 por Copa Argentina) y sacó 50 puntos de 93. Con el 53,76 por ciento de efectividad, sus estadísticas se acercan a las de los entrenadores anteriores, en las temporadas que llevaron a River a la irregularidad que lo aqueja hace años.
Tomando en cuenta desde el año 2008, Ramón aparece tercero en la lista. El primero es Matías Almeyda, con el 58 por ciento de los puntos (cabe recordar que dirigió la gran mayoría de sus partidos en la B Nacional), mientras que Diego Simeone cerró su etapa en Núñez con el 55 por ciento de las unidades obtenidas. Ángel Cappa aparece cuarto con el 50 por ciento (27 sobre 54), apenas por encima de Juan José López, que quedó con el 49 por ciento (40 sobre 81). Los peores promedios los tuvieron Néstor Gorosito con el 38 por ciento (39 sobre 102) y Leonardo Astrada, con el 37 por ciento (29 sobre 78), aunque hay que recordar que el Negro fue campeón en su primer paso por el club.
Las estadísticas no mienten, y demuestran que en los últimos años, La Banda dejó de ser aquel equipo acostumbrado a ganar, golear y gustar para dar paso a una irregularidad de la que no puede salir. Con la banca del hincha y la experiencia suficiente como para dar vuelta la historia, todo River espera que Ramón pueda torcer la historia y devolverle al Millonario su lugar de privilegio.



