Es preocupante lo de River. Hace mucho tiempo que ya que se perdió la grandeza que con la gestión D’Onofrio se había logrado. En esta etapa el hincha bordea una de las peores sensaciones que le pueden pasar: lindar con la deshonra deportiva. Las promesas, primero de campana y ahora de gestión, se escurren entre los golpes de una realidad imposible de esconder. Penoso.
Habrá que rezar para lograr aunque sea uno de los objetivos trazados a principios de año: clasificar a la Libertadores 2027. Ya sin Sudamericana ni Copa Argentina y con una posición incómoda en el Clausura, el plantel dirigido por Leonardo Ponzio está obligado a ganar los cuatro partidos que le quedan, Superclásico incluído.
Más allá de lo que pueda pasar, desde hace al menos dos años el hincha sufre por lo mismo: el equipo no da la talla. Y hace rato que no le da. La principal deuda de River es de personalidad e identidad para representar la camiseta. Salvo muy pocas excepciones, los jugadores no han estado a la altura en los partidos importantes a lo largo del 2026, entre ellos el de anoche con el modesto Sarmiento de Junín donde el único resultado que servía era el triunfo. Con matices tácticos, altibajos de niveles y cambios de apellidos en el once titular, pero la esencia a grandes rasgos es la misma: no convence.

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La máxima de Di Carlo que River no puede cumplir
Justamente ese fue uno de los temas que Stefano Di Carlo, presidente de la institución, abordó en la entrevista que le dio a ESPN el 1° de junio pasado en el que abordó los principales temas que preocupaban al hincha. Pero hoy, en retrospectiva, lo que más resuena son las frases que dejó sobre lo futbolístico, principalmente una, que no es ni más ni menos que la que más importa: la identidad, el ADN riverplatense.

Las frases de Di Carlo que cuatro meses después resuenan en River.
Más de cuatro meses después de esas declaraciones, no se ha logrado cumplir aquello que señaló como dogma: “Volver a jugar bien al fútbol”. Muy cierto es que desde entonces a hoy se incorporaron jugadores de jerarquía y nombres que se traducían en promesa del fútbol que identifica al hincha como Ángel Correa o Thiago Almada, pero algo mucho más profundo no funciona en River y todo termina siempre en el mismo lugar: la frustración deportiva.
Di Carlo y la obligación de River que aún no pudo cumplir
- “Yo como dirigente tengo dos caminos: enojarme con la vida, la humanidad y el daño que te pueden hacer terceros, y la otra es ir a la cuestión de fondo, que es ordenar el fútbol de River, generar un equipo competitivo, con jerarquía, que se imponga en la cancha y que cualquier traspié o confusión o fallo malintencionado no te saque de la cancha. Yo lo que tengo que corregir es el fútbol de River, nosotros tenemos que intervenir sobre el mercado de pases y construir un equipo que sea consistente, contundente y que se imponga en el campo de juego. Este es el eje y no hay que confundirse”.
- “Nosotros tenemos que sacar 15 jugadores y con esos mismos recursos concentrarlo en entre 5 y 7 jugadores y eso es lo que nos va a dar un upgrade en términos de jerarquía, eso es lo que haremos en esta etapa. La situación es muy compleja, a todos nos angustia mucho que River no juegue bien al fútbol y no nos es indistinto, es realmente incómodo y yo no voy a permitir, al menos dentro de lo que esté a mi alcance, que esa situación se perpetúe. Tengo mucha conciencia de que hay que intervenir con mucha agresividad, no se puede flotar”.
- “Hemos hecho apuestas, hemos esperado el proceso de adaptación de muchos futbolistas, hemos creído en que haciendo correcciones puntuales íbamos a generar una mejora en la estructura del equipo y que eso iba a elevar el nivel de los demás y bueno, eso no ha ocurrido, entonces ahora hay que intervenir con mucha agresividad. Esa agresividad es ese número que les decía y es achicar un plantel, tener un plantel de 20 jugadores de élite, no más planteles de 25, ni 30, ni 35, y básicamente eso está dado por el costo laboral. Si vos querés competir con los mejores, bueno, vos podés pagar mejor teniendo menos”.
- “Ahora tenemos que ser muy claros en que la única prioridad que tiene River es que tiene que jugar bien al fútbol y para eso necesitás jugadores de calidad y de jerarquía”.
- “Uno no puede creer que esto es una situación normal, ya llevamos mucho tiempo en una situación compleja en lo que tiene que ver con el juego de River, ni hablar de títulos”.





