Ariel Arnaldo Ortega es el ídolo de toda una generación de hinchas de River por su significado tanto dentro como fuera de la cancha, por lo que no es ningún secreto que muchos futbolistas que crecieron en el club lo tengan como referente. Uno de los que tuvo la oportunidad de jugar a su lado en su primera etapa como profesional fue Javier Saviola, quien en una charla exclusiva con La Página Millonaria habló de su fanatismo con una anécdota imperdible.
Cuando Ramón Díaz hizo debutar al delantero con la camiseta del Millonario con apenas 16 años, el 18 de octubre de 1998, el Burrito se encontraba defendiendo los colores de la Sampdoria, donde estuvo un año antes de pasar al Parma. Luego de su paso por el fútbol italiano, hizo su primer gran regreso a Núñez en el 2000 para conformar el equipo recordado como los Cuatro Fantásticos, junto al Conejito, Pablo Aimar y Juan Pablo Ángel.
Durante la conversación con LPM, el periodista Nicolás Distasio le preguntó sobre cómo fue jugar con su ídolo: “Ese momento no tiene precio porque yo le tuve un a admiración profunda y grande a Ariel. El hecho de que vuelva y digo, no puede ser, se está dando todo: debutar, todos los años tan lindos y ahora que vuelva Ariel. Teníamos una dupla importante con Pablo, se va a sumar Ariel y va a ser mucho mejor todo porque ya sabemos lo que significa”.
Saviola recordó cómo invitó a Ortega a su casa
“Después de haber estado alcanzando pelotas, admirándolo mucho durante toda su carrera, teniéndolo al padre acá trabajando en el anillo y yo diciéndole todo el tiempo que su hijo era mi ídolo, que una camiseta, bueno… tenerlo ahí tan cerca, después de ser compañero y ahora tener una gran amistad, creo que ha pasado todo ese momento en nuestra carrera y nustra vida“, afirmó Saviola.

Ortega y Saviola coincidieron en River entre 2000 y 2001.
Luego, Javier recordó cuando fue a su hogar: “Tenerlo, compartir situaciones muy lindas de la vida, de que venga a comer a mi casa, de tener el póster ese, seguir teniéndolo aún habiendo debutado en Primera, y me decía ‘sacá eso que ya llevamos tantos años juntos’. Pero bueno, ahí te demuestro un poco lo que era antes el fútbol, la naturalidad”.

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“Uno cuando lo conoce a Ariel se da cuenta de la humildad que tiene pese a haber sido de los mejores jugadores del mundo. Él es muy humilde, muy humano, muy cercano y realmente bueno, después de conocerlo como jugador que fue algo impresionante, creo que lo mejor es la persona“, completó acerca de cómo es el Burrito tanto adentro como fuera de la cancha.





