El cambio de aire en River se vuelve a sentir cada vez más fuerte con Leonardo Ponzio como director técnico interino del primer equipo y en la noche del domingo se ganó un partido complicado contra Independiente Rivadavia, uno de los animadores del fútbol argentino en todo el año al liderar la tabla anual. Si bien el resultado fue 3-1 a favor, al cual se llegó teniendo un buen desempeño colectivo, también hubo pasajes en los que peligró la posibilidad de estar por delante y es lo que habrá que corregir.
Durante la primera parte, el Millonario dio el paso con la localía y poco a poco fue empujando al rival a su arco con toques precisos y una buena asociación entre la mitad de la cancha y los delanteros, marcando las opciones para poder ingresar al área. Es así que a los 26 minutos Ángel Correa fue derribado dentro del límite y el árbitro Nicolás Ramírez cobró penal, que en la repetición se vio un claro pisotón. A continuación, Gonzalo Montiel lo convirtió en su nuevo grito desde los doce pasos.
Ya en el complemento, se vio lo mejor del encuentro con juntando aún más al mediocampo, que terminó siendo el factor más importante para el entrenador y desde donde vinieron las chances más claras para generar peligro. Esta vez fue Thiago Almada quien logró estar mejor acompañado con pases certeros y abrió el espacio para el segundo de Tomás Galván. Sobre el cierre, nuevamente el volante apareció con más libertad que antes y aprovechó su situación para estampar el tercer con un golazo.
El mediocampo, lo mejor, pero ¿qué preocupa a este River?
Como viene sucediendo desde que comenzó el 2026, el punto más flojo de River viene siendo el sector de la defensa, donde otra vez se juega a cambio abierto con futbolistas que no están en su mejor momento, como es Lucas Martínez Quarta, quien fue el ejemplo de lo que no hay que hacer en los centros al saltar sin buscar al hombre a marcar. Fue así que no pudo interceptar el envío hacia José Florentín que luego terminaría en el descuento de la Lepra mendocina y puso en jaque la victoria.
Por otra parte, Nicolás Otamendi tuvo una jornada de mayor a menor pasando de tener un buen manejo de pelota en el rompimiento de líneas a estar endeble cuando la pelota caía desde el aire en el área de Santiago Beltrán. Al equipo le cabecearon en múltiples ocasiones durante el segundo tiempo y tuvo que aparecer nuevamente el arquero pasa consolidarse como una de las figuras bajo los tres palos. La zaga es un ítem a revisar, mientras los hinchas esperan una oportunidad para Tobías Ramírez.
Qué dijo Ponzio sobre el análisis del partido
En la conferencia de prensa, Ponzio respondió qué le gustó y qué no: “La actuación fue buena, jugamos contra un rival que lo viene haciendo muy bien. Tiene un juego directo, te llena el área de centros, su fuerte parece ser ahí. Lo bueno es cuando nos asociamos nosotros, cuando interpretamos, cuando tenemos la pausa y cuando desde atrás se sostiene a los de adelante. Es normal que con los jugadores que tenemos podamos sacar diferencias. Hay que seguir sobre eso, donde se pueda encontrar más juego. Uno puede decir cosas, pero los chicos deciden adentro de la cancha”.
