River convirtió apenas 14 goles en lo que va del Torneo Clausura 2026. Poco más de un gol por partido, teniendo en cuenta que lleva disputadas 11 fechas. La baja cuota goleadora explica en parte el flojo semestre. Y la estadística de los delanteros es preocupante.

Sebastián Driussi, Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré son los tres centrodelanteros del plantel. Nombres de jerarquía, con trayectoria y que ya saben lo que es romperla en el Más Grande. Pero que no atraviesan su mejor presente.

El Gordo, marcado por los reiterados problemas físicos, solo tiene un gol en lo que va del torneo: fue ante Banfield, en el debut de Ponzio. Suma 395 minutos. Beltrán y Borré aún no anotaron en el Clausura, en 539′ y 330′, respectivamente. Aunque el colombiano marcó en la derrota con Aldosivi por Copa Argentina, su único gol en su vuelta al club. Y Driussi también anotó otro ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana.

Es decir que de los 14 goles de River en el Clausura, solo 1 fue anotado por un centrodelantero. El máximo artillero del Millonario en el torneo es Ángel Correa, atacante pero no de área, con 3 gritos. Tomás Galván también suma 3, y tanto Gonzalo Montiel como Thiago Almada llevan 2.

El reparto goleador de River en el Clausura

  • Ángel Correa: 3 (1 de penal)
  • Tomás Galván: 3
  • Gonzalo Montiel: 2 (1 de penal)
  • Thiago Almada: 2 (1 de penal)
  • Marcos Acuña: 1
  • Sebastián Driussi: 1
  • Thiago Silvero (e.c): 1
  • Tobías Andrada: 1

La baja efectividad de River y por qué los goles son claves

El Millonario pateó 28 veces contra Estudiantes de Río Cuarto y solo 8 de esos remates fueron al arco. De ellos, apenas uno terminó en gol. El centro de Galván que Acuña conectó a la red a los cinco minutos del primer tiempo. Claro que llegar mucho es positivo, pero no aprovechar las llegadas no. Es que ante un rival de mayor jerarquía lo podría haber pagado muy caro. Por eso preocupa y deja dudas.

Y más allá de eso, la importancia de convertir mucho incluso en las victorias tiene otros dos vectores a considerar. Por un lado, por el lado de la confianza para el equipo y para los goleadores, sobre todo en el caso de los delanteros. Tanto Sebastián Driussi como Lucas Beltrán y Rafael Borré necesitan recuperar el poder de fuego para volver a ser los atacantes letales que supieron ser. Pero también, por la diferencia de gol en las tablas anual y del Clausura.