River se llevó muchas certezas y algunas dudas del Estadio José Fierro tras la victoria por 2-1 ante Atlético Tucumán. Mientras el nivel colectivo del equipo sigue en alza y se consolida a base de victorias -fue la tercera consecutiva desde la llegada de Leonardo Ponzio- algunos futbolistas todavía están en deuda; tal es el caso de Mauro Arambarri.

El volante uruguayo, quien fue contratado por el Más Grande desde Getafe en este mercado de pases a cambio de aproximadamente siete millones de dólares, volvió a sumar minutos desde el banco de suplentes tal como ocurrió ante Banfield e Independiente Rivadavia. Entró a los ocho minutos del segundo tiempo en lugar del tocado Tobías Andrada, sustituido a causa de una paralítica, e hizo casi todo mal: cometió una falta que rozó la expulsión y regaló una pelota tras el empate transitorio del local que desembocó en una situación de peligro.

37 minutos, 24 toques y siete pérdidas, según las estadísticas del portal Sofascore, fueron suficiente para provocar el fastidio de varios hinchas y las críticas en redes sociales. Los reproches contra el charrúa estuvieron mayormente dirigidos a su rendimiento y al costo que lo pagó River al ficharlo como el segundo refuerzo en el pasado mercado de pases tras la llegada de Nicolás Otamendi.

River pagó casi siete millones de dólares por Arambarri.

Quien pidió por la llegada del ex Boston River y Bourdeaux fue Eduardo Coudet. El Chacho lo conocía de enfrentarlo durante distintas temporadas en la Liga de España e incluso sufrirlo como DT rival con tres goles, a tal punto que cuando lo eligió le habría dicho “ahora vas a hacer esos goles en River”. La rápida salida de Coudet, quien dejó su cargo a fines de agosto pasado, relegó a Arambarri y lo puso en la obligación de mejorar sustancialmente su nivel para recuperar la titularidad.

Las críticas del hincha contra Arambarri