Los puntajes de los jugadores de River Plate luego del encuentro frente a Vélez Sársfield en el Estadio José Amalfitani, correspondiente a la sexta fecha del Torneo Apertura 2026. El Millonario perdió 1 a 0 con gol de Manuel Lanzini.
Uno por Uno de Vélez vs. River: los puntajes
Franco Armani (3,5): un regreso para el olvido. Se tiró tarde en el gol de Lanzini, después le tapó un remate a García y salió en el entretiempo por haberse resentido de su lesión.
Gonzalo Montiel (3): está fastidioso, reprocha a los compañeros, se queja pero no se defiende a sí mismo en la cancha. Se estacionó como volante por derecha en los ataques, lo que generó que en todas las pérdidas en salida, no hubiese lateral derecho para ayudar a Martínez Quarta. Mucho terreno para cubrir en el retroceso y nulo aporte ofensivo, jugó clavado a la línea de cal y solo dio pases para atrás.
Lucas Martínez Quarta (4): a tono con su compañero de zaga. Caminó por la cornisa, dejó muchos espacios a sus costados y espaldas y leyó mal varios contraataques de Vélez. Nunca salió a cortar y se dedicó a retroceder, dejando que el rival tenga tiempo y panorama. Poco porcentaje de precisión en los pases largos.
Paulo Díaz (4): frágil y coqueteando con el error toda la noche. Defender con tanto espacio a sus espaldas es un peligro. Nunca pudo dominar a Florián Monzón, que se posteó y giró a su antojo los 90 minutos. Ni siquiera mostró algo de rebeldía para mostrar presencia en el roce físico. Así y todo, fue el menos peor por algún cierre o cruce salvador.
Matías Viña (2): actuación terrorífica, tanto en ataque como en defensa. Cada pase hacia adelante terminó en la línea de fondo o en un jugador de Vélez. En defensa tuvo serios problemas para marcar a García y lo desbordaron muy fácil durante toda la noche. Despejes defectuosos, casi siempre hacia el medio, y controles largos. Ni siquiera supo poner el cuerpo para no quedar fuera de jugada en cada pelota dividida. Blandito y desordenado. Un desastre.
Anibal Moreno (6): volvió a mostrar un nivel bajo, pero nunca lo ayudaron en defensa en el primer tiempo. Le quedó ancho el campo de juego en retroceso y no lo relevaron cuando salió a cortar a los costados. Tiene que afinar el timing, porque le pasó mucho a lo largo de la noche salir a anticipar y perder, pero fue el más perjudicado por el caos táctico de sus compañeros. Levantó en el segundo tiempo y pudo hacerse dueño de la pelota y manejar los tiempos. Mostró dos caras en un mismo partido.
Fausto Vera (4,5): insípido. No arriesgó nunca ni aún cuando llegó a 3/4 con pelota dominada. Mucho pase para atrás y casi nada que favoreciera a la jugada hacia adelante. Tuvo un remate desde lejos que se fue a las nubes. En defensa estuvo desbordado ante los movimientos de Baeza, Robertone y Lanzini. Dejó mucho espacio y no mostró nada de firmeza.
Tomás Galván (5): demasiado liviano e intermitente. Intentó encontrar su lugar en el sector interno, tanto por izquierda como por derecha, pero se nubló fácil cuando intervino. Su nivel viene en baja hace algunos partidos, producto también del caos del equipo. No tuvo socios cerca, Vera y Moreno siempre estuvieron tapados. Sin receptores claros, sus escaladas terminaron en pases para atrás o en chocar contra la defensa rival.
Juanfer Quintero (4): salió a los 27 minutos por una molestia en la pierna derecha. River fue un cambalache en ese rato y no pudo gravitar de ninguna forma. El gol de Vélez arrancó por una infantil pérdida suya en mitad de cancha.
Facundo Colidio (2): intentó participar en ataque pero todo le cuesta horrores. Se cansó de perder la pelota. Como hace rato, sus aceleraciones que prometen ser peligrosas de izquierda hacia el centro terminan en la nada. Un cúmulo de buenas intenciones que jamás termina en algo concreto. Ni un tiro al arco, ni una gambeta, ni un desmarque, nada que cambie la ecuación. Terminó fundido y como pudo el partido.
Sebastián Driussi (4): pasó desapercibido durante todo el partido. Vélez lo aisló rápido y muy fácil. Su juego se dedicó a pivotear la pelota para Colidio y quedarse parado. Se lo notó falto de ritmo después de la lesión y no tuvo presencia alguna en el área del Fortín. No pateó el arco y pecó de solidario cuando pudo haberse generado alguna chance.
Ingresaron
Joaquín Freitas (7): el único que le aportó algo distinto al equipo en ataque. Presionó a los defensores de Vélez, mostró dinámica, energía, algunos movimientos para desmarcarse y al menos exigió. Fue, por momentos, él contra el mundo. Le cambió la cara al equipo completamente.
Santiago Beltrán (6): atajada fundamental mano a mano ante Braian Romero en el tramo final del partido para mantener vivo a River.
Kendry Páez (6): junto con Freitas, fue agua en el desierto. Entró con algo de desparpajo que alcanzó para que el equipo se plantara, al menos por un rato, en campo de Vélez. La jugada más clara de River vino de sus pies y Montero la tapó bien. Siguió jugando pese a una molestia en el hombro hasta que no pudo más y pidió el cambio sobre el final.
Giuliano Galoppo (4): erró un gol insólito en el área chica a los 35 minutos del segundo tiempo.
Ian Subiabre (5,5): se perdió un gol difícil de explicar. Una jugada fenomenal dentro del área dilapidada con una débil definición a las manos de Montero y con el arco River. Es un juvenil, pero en momentos así no se puede desperdiciar goles de esta manera. Después de eso, su ingreso fue bueno. Contagió, desbordó y desequilibró, con poca eficacia, pero le puso ganas.
